Asma y salud mental: la ansiedad es el principal factor de riesgo para el control de la enfermedad - mundofarmaceutico
A fondo
Asma y salud mental: la ansiedad es el principal factor de riesgo para el control de la enfermedad
La enfermedad respiratoria más prevalente del mundo, sumada a la patología mental más común, suponen un reto combinado para los sistemas sanitarios, donde la farmacia comunitaria es clave para atenuar impactos.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 05 Maio 2026
El asma es la enfermedad respiratoria más prevalente del mundo, con 363 millones de personas diagnosticadas en el mundo en 2023. Si a esta patología se le suma un trastorno de salud mental como la ansiedad, cuya prevalencia según datos de 2025 era de 359 millones de personas a nivel global, el reto para los sistemas sanitarios adquiere una dimensión importante, donde la atención primaria es la base sobre la que pivotar una estrategia para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.
La evidencia científica ya ha puesto cifras, además, a cómo afectan las patologías mentales en el control del asma: un trastorno de ansiedad influye hasta 4 veces más que la depresión. Las complicaciones en el manejo del asma suponen costes en atención sanitaria y en el uso más prolongado de tratamientos, y en el caso de las exacerbaciones, de terapias de rescate (inhaladores y corticoides).
A los pacientes respiratorios les preocupa especialmente que, en todo este contexto, el asma siga siendo aún una enfermedad infradiagnosticada e infravalorada, como reconocen desde la Federación Española de Asociaciones de pacientes alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER). En esta línea, hasta el 73% de los pacientes que padecen de asma lo desconocen, según el Estudio de prevalencia de asma en población general en España de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
“Esto implica que miles de personas conviven con la enfermedad sin saberlo y, por tanto, sin tratamiento y ajenas a medidas básicas que podrían mejorar su calidad de vida. Aunque sigue siendo una patología minusvalorada, tiene un impacto significativo en la vida de las personas, en la actividad laboral y escolar y en el uso de recursos sanitarios”, alertan los pacientes en el Día Mundial del Asma, que se conmemora cada 5 de mayo.
A eso se suma también que, según la sociedad de neumología, entre el 60% y el 70% de los asmáticos no tiene controlada la enfermedad, con la consecuente exposición a desarrollar trastornos de salud mental debido al empeoramiento de la calidad de vida y la dificultad de desarrollar una rutina normalizada a nivel social, entre otros.
Cómo reducir la ansiedad en asmáticos
Por todo lo anterior, se promueve un enfoque de unidades multidisciplinares de asma en los hospitales que incluyan la figura del psicólogo, de cara a abordar también el aspecto mental de las personas que conviven con esta enfermedad respiratoria crónica.
El ejemplo concreto de ello está en la unidad de asma bronquial grave del Hospital Universitario Doctor Balmis (Alicante), que desde 2015 está acreditada por la SEPAR como unidad de asma y cuenta con nivel de especializada desde 2022.
La inclusión de la figura de una psicóloga ha permitido además impulsar un programa sistemático de intervención psicológica que incluye una consulta presencial individual y la terapia grupal online.
“Hasta la fecha, hemos realizado diez ediciones de esta terapia grupal con muy buenos resultados”, subraya la psicóloga de la unidad, María José Zamora, “dado que, tras evaluar la intervención a los seis meses y al año, los pacientes con asma grave han mejorado los niveles de ansiedad, depresión, síndrome de hiperventilación y calidad de vida”.
Educación sanitaria como prevención primaria
Asimismo, el farmacéutico comunitario adquiere un papel esencial de cara a identificar posibles casos de asma sin diagnosticar, para derivarlos a los especialistas, como también a la hora de formar en educación sanitaria a los pacientes asmáticos que acuden a retirar sus tratamientos a las farmacias.
Esta labor permitiría a su vez poner diques a posibles apariciones de problemas de salud mental producto de un mal control y una calidad de vida empeorada por esta enfermedad respiratoria que afecta a todas las esferas de la rutina de la persona que la padece.