Identificar, acompañar y guiar: la farmacia, crucial ante el aumento de la prevalencia de la diabetes

Identificar, acompañar y guiar: la farmacia, crucial ante el aumento de la prevalencia de la diabetes

Los farmacéuticos, por su formación y conocimiento, pueden transmitir recomendaciones clave en educación sanitaria para pacientes con esta enfermedad crónica y compleja si se combina con comorbilidades.

Identificar, acompañar y guiar: la farmacia, crucial ante el aumento de la prevalencia de la diabetes

Escrito porRedacción MF

Publicado: 25 June 2026

Más de 5 millones de personas en España, entre los 20 y los 79 años, tienen un diagnóstico de diabetes. Es decir, que el 14,1% de los españoles convive con esta patología ya controlada y tratada, mientras que la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) estima que hay otro 38% del total aún sin diagnosticar.

En este sentido, las farmacias comunitarias, por su cercanía y la recurrencia a la hora de visitarlas, son espacios esenciales para reducir ese porcentaje y, por tanto, conseguir que el sistema sanitario llegue a potenciales pacientes sin controlar y con mayor riesgo.

Existen diversos métodos para determinar la diabetes desde el mostrador. Desde test como el de Findrisc para la identificación de diabetes tipo 2 a través de 8 preguntas, hasta pruebas diagnósticas como la medición de glucemia basal capilar o la detección de hipoglucemias que no se advierten de primeras y que se pueden revelar mediante el test de Clarke.

En vista de que los casos de diabetes tipo 2 seguirán aumentando, en gran parte por los hábitos de vida actuales (mayor sedentarismo, peor alimentación y tendencia al sobrepeso en las sociedades occidentales), tener una idea clara del perfil del paciente tipo al que someter a estas pruebas es fundamental.

Si acude hasta la farmacia una persona de 45 años o más que presenta sobrepeso u obesidad, el profesional puede realizar en una breve entrevista las averiguaciones que completen ese posible perfil de riesgo: antecedentes familiares con padres o hermanos diagnosticados con diabetes tipo 2 o realiza actividad física menos de 3 veces a la semana.

A estas características se debe tener en cuenta si el paciente tiene la enfermedad de hígado graso no alcohólico; si tuvo diabetes gestacional o si al nacer su peso excedió los 4 kilos y, por último, si la persona es de alguna raza más proclive a desarrollar esta enfermedad (afroamericanos, hispanos, latinos o indígenas de Estados Unidos o nativos de Alaska).

Disminuir riesgos

Sin embargo, el papel del farmacéutico no acaba solo con la detección de posibles casos de diabetes, sino además del seguimiento y control adecuado de una enfermedad que, si se descontrola, afecta de lleno a la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares.

Ante el aumento del arsenal terapéutico con nuevos fármacos y presentaciones de los GLP-1, el adecuado cumplimiento y uso de la terapia que mejor se ajuste a cada caso puede aportar beneficios a la persona que convive con diabetes.

También hay que hacer hincapié en el correcto manejo de la insulina; en recomendaciones orientadas a fomentar una alimentación saludable, con el consumo de verduras o legumbres, controlando los hidratos y sabiendo leer de manera correcta el etiquetado nutricional.

En este sentido, adquiere una especial relevancia el ejercicio físico para el control de la diabetes y de otros parámetros de la salud (tensión, colesterol o control de peso). Y, ante el riesgo de desarrollar edema macular diabético o pie diabético, el farmacéutico debe recordar al paciente que se haga revisiones frecuentes semestrales o anuales.