Las farmacias europeas del futuro: centros sanitarios multiservicios mejorados con herramientas digitales

Las farmacias europeas del futuro: centros sanitarios multiservicios mejorados con herramientas digitales

Para adaptarse a los nuevos retos, la farmacia deberá evolucionar y, al mismo tiempo, garantizar una atención farmacéutica segura, continua y centrada en la persona.

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Escrito porRedacción MF

Publicado: 30 Abril 2026

Actualmente, la farmacia comunitaria tiene que hacer frente a múltiples desafíos que persistirán en el futuro. Uno de ellos es el aumento de la cronicidad: las enfermedades crónicas, junto con el envejecimiento de la población, son las responsables de gran parte de la morbilidad y el gasto sanitario en toda Europa. Del mismo modo, las nuevas tecnologías están reconfigurando todos los puntos de atención sanitaria, y el cambio climático o las tensiones geopolíticas añaden incertidumbre al sector

Según el documento ‘Una visión para la farmacia comunitaria en Europa’, elaborado por la Agrupación Farmacéutica Europea (PGEU), la farmacia comunitaria del futuro ya es presente: es una farmacia que trabaja para que la población tenga un acceso continuo a sus medicamentos, una farmacia que sabe hacer frente a crisis de Salud Pública, una farmacia que es resiliente y una farmacia que está inmersa en una transformación digital.

En este sentido, PGEU recuerda que la actividad del farmacéutico va más allá de la dispensación, ya que también fomentan la adherencia a los tratamientos, prestan servicios de prevención y vacunación en algunos países, tratan dolencias leves, controlan enfermedades crónicas y orientan en terapias complejas. Todo ello, teniendo presente, además, que son los profesionales más accesibles para la ciudadanía. Y, bajo un respaldo normativo y político adecuado, PGEU defiende ampliar dichos servicios mediante programas de cribado, prescripción protocolizada, asesoramiento farmacogenómico y una mayor coordinación con otros profesionales sanitarios, especialmente en zonas rurales y desatendidas.

Objetivos para la farmacia del futuro

Aunque la farmacia comunitaria debe evolucionar, al mismo tiempo también es importante que mantenga su labor diaria, prestando una atención farmacéutica segura, continua y centrada en la persona, garantizando el acceso ininterrumpido a los tratamientos.

Además, la farmacia deberá conformarse como un centro sanitario integrado. Y es que, al integrar los servicios preventivos, diagnósticos y terapéuticos en la vida diaria, las farmacias normalizarán el mantenimiento proactivo de la salud.

PGEU también defiende que los farmacéuticos actúan como expertos clínicos de primera línea, interpretando las pruebas diagnósticas en el punto de atención y ejerciendo una mayor autonomía para evitar interrupciones del tratamiento.

Por otro lado, cabe destacar la importante red de seguridad sanitaria que forman las farmacias comunitarias. Una red con gran capilaridad que debe integrarse plenamente en los marcos de preparación y respuesta nacionales y a nivel de la UE. En este sentido, PGEU asegura que, para 2040, las farmacias deberán tener responsabilidades claramente definidas en la gestión del suministro de medicamentos esenciales, el apoyo a la vigilancia de enfermedades, la realización de triaje de primera línea y la distribución de suministros de emergencia como vacunas, antivirales y equipos de protección. Además, apunta que los farmacéuticos deben formarse sistemáticamente en protocolos de crisis, incluida la comunicación de emergencias, la coordinación logística y la lucha contra la desinformación médica.

También para 2040, PGEU pone la vista en la sostenibilidad de la farmacia comunitaria, que pasará por contar con “una mano de obra fuerte, bien distribuida, formada y profesionalmente realizada”.

Respecto a la transformación digital, ésta deberá ir de la mano de una continuidad asistencial sin fisuras, que se sustentará en una sólida infraestructura de prescripción electrónica, junto con el acceso de los farmacéuticos a los historiales clínicos electrónicos, el intercambio seguro de datos sanitarios y la IA de apoyo a la toma de decisiones. Todos ellos, factores que dejarán a los farmacéuticos más tiempo para dedicar a la atención de los pacientes.

Además, será necesaria una resiliencia económica. Así, los modelos de remuneración deberán evolucionar para reflejar todo el valor que las farmacias aportan a los sistemas sanitarios. Y, por último, las farmacias comunitarias integrarán plenamente la sostenibilidad medioambiental en su práctica diaria, fomentando el uso responsable de los medicamentos, reduciendo residuos o apoyando la eliminación segura de los fármacos.