Atrás El rol de la farmacia comunitaria dentro de la estrategia de Sanidad para abordar la cronicidad en el SNS

El rol de la farmacia comunitaria dentro de la estrategia de Sanidad para abordar la cronicidad en el SNS

El papel de los profesionales farmacéuticos va más allá de garantizar la continuidad de los tratamientos y el uso correcto de medicamentos, ya que ejerce una importante función en la educación sanitaria de la población.

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Escrito porRedacción MF

Publicado: 26 febrero 2026

La farmacia comunitaria ocupa un papel esencial dentro de la nueva Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud para 2025-2028 del Ministerio de Sanidad. Y es que la farmacia es, en muchos casos, el primer punto de contacto de los pacientes con el sistema sanitario. 

Tal y como indica el documento, la atención a la cronicidad exige evolucionar hacia un modelo centrado en las personas, orientado a la prevención, la coordinación entre niveles y sectores, la atención integrada sociosanitaria, la adecuación de la práctica clínica y la participación de pacientes, familias y personas cuidadoras. Y todo ello teniendo en cuenta la influencia de los determinantes sociales de la salud y el enfoque de equidad.

¿En qué puede involucrarse la farmacia?

Los profesionales farmacéuticos prestan atención a colectivos vulnerables –pacientes de edad avanzada, pluripatológicos y crónicos– garantizando la continuidad de sus tratamientos. 

Por tanto, es importante que la farmacia ponga el foco en mejorar la seguridad y efectividad del uso de medicamentos en pacientes crónicos polimedicados. En este sentido, los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) suponen una importante ayuda para estos pacientes polimedicados, ya que facilita una administración correcta y que puedan seguir su tratamiento de forma ordenada.

Por otro lado, la atención a la cronicidad en zonas rurales requiere modelos adaptados a sus particularidades geográficas y demográficas, garantizando la equidad y la accesibilidad de los servicios a toda la población, independientemente de su lugar de residencia. En este contexto, el Ministerio insta a aprovechar la capilaridad, accesibilidad y cercanía del personal farmacéutico comunitario como persona de referencia sanitaria para la educación sanitaria en contextos de alta dispersión geográfica.

Además, es necesario optimizar la organización de los equipos interdisciplinares de Atención Primaria, promoviendo una distribución eficiente, complementaria y colaborativa de tareas entre los distintos perfiles profesionales, con el fin de mejorar la calidad, efectividad y equidad de la atención prestada. En función de las características demográficas, epidemiológicas y organizativas de cada territorio, las áreas de salud podrán contar con perfiles diversos, entre los que se incluyen los farmacéuticos de Atención Primaria.

Prevención y promoción de la salud

El abordaje de los problemas de salud en el marco de la cronicidad debe basarse, según señala la estrategia de Sanidad, en un enfoque integral, centrado en la persona, que combine estrategias de promoción de la salud y prevención, detección precoz, seguimiento activo, tratamiento, rehabilitación y formación. 

Todos los programas deben incorporar elementos comunes como la promoción de comportamientos relacionados con la salud, la mejora de la adherencia terapéutica, la continuidad de cuidados entre niveles asistenciales y el empoderamiento del paciente.

En este contexto, la farmacia puede intervenir en problemas de salud específicos y prioritarios. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Hipertensión Arterial (HTA): desde la farmacia, es posible impulsar el control de la presión arterial mediante la detección precoz, la adherencia terapéutica y la educación sanitaria.
  • Obesidad: la farmacia puede integrarse en programas de promoción de entornos, estilos y condiciones saludables para reforzar la prevención y el control de la obesidad.
  • Tabaquismo: es necesario impulsar el papel activo de la farmacia comunitaria en la promoción del abandono del hábito tabáquico, mediante el consejo profesional, la derivación a los recursos disponibles del sistema sanitario y la difusión de campañas y materiales informativos de salud pública sobre cesación tabáquica.
  • Enfermedades Respiratorias Crónicas (asma, EPOC, etc.): la farmacia tiene un importante papel en la educación sanitaria del colectivo de pacientes respiratorios, tanto en el uso correcto de dispositivos de inhalación como en la promoción del autocuidado.

Y, finalmente, es importante fomentar el trabajo interdisciplinar por parte de todo el personal sanitario que participe en el proceso de revisión de la medicación incluido el personal de farmacia de Atención Primaria.