Hacienda llama a la puerta: cómo afrontar una comprobación fiscal

Hacienda llama a la puerta: cómo afrontar una comprobación fiscal

Una respuesta ágil y una contabilidad ordenada ayudan a afrontar con garantías los requerimientos fiscales.

Hacienda llama a la puerta: cómo afrontar una comprobación fiscal

Escrito porRedacción MF

Publicado: 03 Julho 2026

Cuando la campaña de la renta termina, la actividad en la farmacia continúa con normalidad. Sin embargo, al llegar una notificación de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) informando de que ha iniciado un procedimiento de comprobación limitada y solicita documentación relacionada con la declaración presentada, la primera reacción del farmacéutico suele ser de preocupación. Pero no se trata de una situación excepcional: estos requerimientos forman parte de la actividad habitual de control fiscal y pueden afectar a cualquier farmacia comunitaria.

En este sentido, los expertos en materia fiscal coinciden en que conviene actuar con calma. El primer paso consiste en revisar la notificación para conocer el alcance del requerimiento y los plazos de respuesta. A partir de ahí, resulta aconsejable recopilar la documentación solicitada y preparar una respuesta ajustada al contenido del requerimiento. Hacerlo de manera ordenada y dentro de plazo evita complicaciones añadidas y facilita el desarrollo del procedimiento.

La documentación requerida suele estar vinculada con los registros que reflejan la actividad económica de la farmacia. Hacienda puede solicitar los libros de ventas e ingresos, los registros de compras y gastos, los bienes de inversión, las declaraciones tributarias presentadas, las facturas justificativas y documentos sobre otras operaciones específicas. También puede requerir contratos laborales, nóminas, justificantes bancarios o documentación vinculada a adquisiciones relevantes para el negocio.

Uno de los aspectos que más atención recibe en estas comprobaciones es la correcta contabilización de los gastos deducibles. Las actuaciones inspectoras están poniendo el foco en la correspondencia entre los importes incluidos en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y los anotados en los libros de registro. Disponer de una factura ya no es suficiente si el gasto no aparece reflejado en la contabilidad. En consecuencia, cualquier discrepancia puede traducirse en la pérdida de deducciones fiscales que el farmacéutico consideraba aplicables.

Las comprobaciones de renta tampoco terminan cuando concluye la campaña de presentación. Tras el cierre del periodo de declaraciones, Hacienda puede iniciar actuaciones para aclarar incidencias detectadas en la información recibida. Los requerimientos suelen intensificarse durante los meses posteriores al verano, por lo que conviene conservar organizada toda la documentación correspondiente al ejercicio recién declarado. En muchos casos, el procedimiento concluye sin regularizaciones cuando las aclaraciones aportadas resultan suficientes.

La capacidad de control de la administración también se ha reforzado en los últimos años. En la campaña de Renta 2025 desaparece el umbral de 3.000 euros para determinadas comunicaciones financieras, lo que amplía el volumen de datos que las entidades bancarias trasladan a Hacienda. Para las farmacias, esta circunstancia aconseja revisar con especial atención la coherencia entre ventas, cobros con tarjeta, movimientos bancarios y cifras declaradas.

Junto a estas comprobaciones documentales, la administración mantiene su interés por las auditorías informáticas. El análisis de programas de gestión y contabilidad busca detectar posibles irregularidades asociadas a la facturación o con sistemas que permitan ocultar operaciones. Además, el control tributario sigue prestando atención al cumplimiento de obligaciones formales, a determinadas operaciones societarias y a otras situaciones que puedan generar riesgos fiscales.

Aunque una comprobación fiscal pueda percibirse como una amenaza, también representa una oportunidad para verificar que la gestión administrativa de la farmacia se encuentra en orden. Mantener actualizados los registros, conservar la documentación justificativa, revisar las declaraciones tributarias y atender con diligencia cualquier requerimiento permite afrontar estos procedimientos con mayor seguridad. Cuando la información está bien organizada, la comprobación suele convertirse en un trámite asumible dentro de la actividad profesional.