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La FIP pide mejorar los sistemas de acreditación y reconocimiento profesional de los farmacéuticos europeos
Internacional
La FIP pide mejorar los sistemas de acreditación y reconocimiento profesional de los farmacéuticos europeos
La Federación Farmacéutica Internacional establece ocho principios para reconocer las competencias avanzadas de los farmacéuticos, impulsar su desarrollo profesional y reforzar la calidad de la atención.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 06 Novembro 2026
La Federación Farmacéutica Internacional (FIP) reclama fortalecer los sistemas de acreditación y reconocimiento profesional de los farmacéuticos para adaptarlos a las nuevas necesidades de los servicios sanitarios. En su Libro Blanco sobre acreditación y reconocimiento profesional en farmacia, la organización propone un marco internacional que permita evaluar las competencias adquiridas durante el ejercicio profesional y facilitar el desarrollo de la carrera farmacéutica, también en Europa.
La iniciativa responde a la evolución de las funciones de los farmacéuticos, cuya participación en la atención sanitaria incluye actividades cada vez más especializadas. El seguimiento de tratamientos, la atención a pacientes con enfermedades crónicas y la incorporación de nuevas tecnologías requieren conocimientos y habilidades que van más allá de la formación universitaria inicial.
Sin embargo, los procedimientos para reconocer estas competencias presentan diferencias importantes entre países. Los requisitos, las certificaciones y las entidades responsables varían según cada sistema sanitario, lo que puede dificultar la comparación de cualificaciones y limitar las posibilidades de reconocimiento profesional en otros territorios.
Por ello, la FIP defiende un marco de referencia internacional que pueda adaptarse a las características de cada país. Su propuesta no pretende implantar un sistema único, sino establecer criterios compartidos que permitan evaluar las capacidades profesionales con garantías de calidad y transparencia.
España, entre los países analizados por la FIP
Para elaborar sus recomendaciones, la organización ha estudiado doce experiencias nacionales de acreditación y reconocimiento profesional, entre ellas las de España, Reino Unido y Ucrania. El análisis permite identificar diferentes modelos y conocer los principales obstáculos que afrontan los farmacéuticos para obtener el reconocimiento de sus competencias.
En España, el Libro Blanco también señala algunos retos pendientes, como el reconocimiento de subespecialidades, la ampliación de las funciones profesionales y la adaptación a ámbitos emergentes como la salud digital y la inteligencia artificial (IA).
A partir de las experiencias estudiadas, la FIP establece ocho principios para orientar los sistemas de acreditación y reconocimiento profesional. Entre ellos figuran la definición de objetivos claros, la transparencia en el diseño de los procedimientos, una estructura de gobernanza sólida y la disponibilidad de recursos que garanticen su sostenibilidad. También considera necesario delimitar las responsabilidades de las entidades participantes y establecer criterios precisos sobre las competencias que deben acreditarse.
Asimismo, la organización defiende la incorporación de mecanismos de garantía de calidad y una supervisión regulatoria proporcionada, que permita asegurar la fiabilidad de las acreditaciones sin introducir obstáculos innecesarios para los profesionales. Estos principios pretenden servir como referencia para desarrollar sistemas adaptados a las características y necesidades de cada país.
Otro de los planteamientos de la FIP consiste en vincular el reconocimiento profesional con las distintas etapas de la carrera farmacéutica. De esta manera, las competencias desarrolladas mediante la formación continuada y la experiencia laboral podrían acreditarse progresivamente, sin reservar este reconocimiento exclusivamente a quienes desempeñan puestos altamente especializados.
La federación también subraya que la acreditación debe contemplar los diferentes ámbitos de ejercicio de la profesión farmacéutica. Además de las funciones asistenciales, incluye actividades relacionadas con la investigación, la docencia, la industria farmacéutica, la regulación de medicamentos y las políticas sanitarias. En el ámbito internacional, la FIP considera que una mayor compatibilidad entre los sistemas nacionales podría favorecer la movilidad de los farmacéuticos y facilitar el reconocimiento de sus cualificaciones. No obstante, este proceso deberá respetar los requisitos legales y regulatorios establecidos en cada país.
Finalmente, la organización insta a autoridades sanitarias, organismos reguladores, organizaciones profesionales, universidades y empleadores a colaborar en el desarrollo de sistemas de acreditación fiables y sostenibles. El objetivo es reconocer las capacidades de los farmacéuticos, ampliar sus oportunidades profesionales y garantizar que sus conocimientos contribuyan a mejorar la seguridad de los pacientes y la calidad de la atención sanitaria.