Brote de hantavirus: esto es lo que se sabe del peligroso virus que ha provocado tres fallecidos

Brote de hantavirus: esto es lo que se sabe del peligroso virus que ha provocado tres fallecidos

Las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y se contagia, especialmente, por excrementos de roedores en zonas donde circula el virus.

hantavirus

Escrito porRedacción MF

Publicado: 05 Maio 2026

Tres personas han fallecido y cerca de una decena podrían estar contagiadas por hantavirus. El brote de este peligroso virus respiratorio se ha originado en un crucero procedente de Argentina y con destino a las Islas Canarias. “Las evidencias actuales apuntan a que se contagiaron en la propia embarcación”, ha señalado el Ministerio de Sanidad en un comunicado, quien además ha informado de que el barco se encuentra actualmente en Sudáfrica, donde ha hecho escala. Es allí donde se han realizado análisis y uno de los fallecidos ha dado positivo en hantavirus.

Las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y, normalmente, están relacionadas con la exposición a roedores infectados. Se contagia, sobre todo, por excrementos de ratas en zonas donde circula el virus. Y, según Sanidad, una zona de aventuras en la que estuvieron los fallecidos es precisamente una zona de ratas con hantavirus. Sin embargo, “no se descarta que alguno se haya contagiado dentro del barco por ratas o que el médico fuese contagiado con un contacto estrecho con uno de los fallecidos”, ha apuntado el Ministerio.

Transmisión, síntomas y prevención

Los hantavirus pueden infectar a personas en todo el mundo y causarles enfermedad grave. Los humanos contraen el virus generalmente por inhalación: ocurre cuando se respira en lugares abiertos o cerrados donde las heces o la orina de los roedores infectados desprenden el hantavirus contaminando el ambiente.

También se transmite por contacto directo, es decir, al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores. Además, los hantavirus también se pueden propagar a través de la mordedura o el rasguño de un roedor, pero son casos inusuales.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad ha apuntado que, si bien la transmisión de hantavirus en las Américas es predominantemente zoonótica, vinculada al contacto con roedores reservorio y sus excretas, la Región cuenta con antecedentes donde se sugiere la transmisión persona a persona, principalmente asociados al virus Andes, endémico en el Cono Sur. Estos eventos, descritos en brotes previos en Argentina (1996, 2018) y Chile (1997, 2004, 2014), han ocurrido en contextos de exposición estrecha y prolongada, generalmente en entornos domiciliarios o durante el período prodrómico del caso índice.

En Europa, aunque están presentes los hantavirus Puumala y Dobrava, transmitidos por exposición a secreciones y excreciones de roedores (inhalación), que produce la llamada "nefropatía epidémica", y endémicos en zonas boscosas del Centro, Este y Norte de Europa, no se ha descrito transmisión de persona a persona ni a través de vector para estos hantavirus.

Respecto a los síntomas, en síndrome el caso de pulmonar por hantavirus se asemejan a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede darse dificultad respiratoria y ésta puede agravarse el “síndrome cardiopulmonar por hantavirus”, que a pesar de ser poco frecuente puede llevar a la muerte si no se trata a tiempo.

No existe tratamiento específico (los pacientes deben ser asistidos en hospitales con asistencia respiratoria mecánica), por lo que su prevención es fundamental. Estas son algunas de las recomendaciones del Ministerio:

  • Mantener el establecimiento limpio para evitar la presencia de roedores, eliminando los elementos en desuso que puedan servir para la nidación de estos.
  • Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvos contaminados, roedores o excretas de estos.
  • Enterrar la basura diariamente en lugares alejados del establecimiento y cubiertas con, por lo menos, treinta centímetros de tierra, en el caso de que no se cuente con recolección domiciliaria.
  • Ventilar los ambientes antes de entrar, si se sospecha actividad de roedores.
  • Eliminar todo tipo de objeto que puede servir como lugar para anidar roedores.