Colágeno: qué es y por qué es importante para nuestro organismo

Colágeno: qué es y por qué es importante para nuestro organismo

Aunque suele asociarse al cuidado de la piel, esta proteína está presente en diferentes estructuras del cuerpo y es clave para mantener sus tejidos.

Alimentos ricos en colágeno

Escrito porRedacción MF

Publicado: 21 Outubro 2026

Durante los últimos años, el colágeno se ha convertido en un ingrediente muy conocido dentro del mundo de la belleza y el autocuidado, especialmente promovido por las redes sociales. Su papel en el organismo va mucho más allá de la apariencia externa, ya que se trata de una proteína que nuestro cuerpo produce de forma natural y que está presente en numerosos tejidos. De hecho, es una de las proteínas más abundantes del organismo y forma parte de estructuras tan importantes como la piel, los huesos, los cartílagos, los tendones y los ligamentos.

Con el paso de los años, la producción natural de colágeno va disminuyendo progresivamente como parte del proceso normal de envejecimiento. Este descenso puede estar relacionado con algunos cambios habituales, como la pérdida de elasticidad de la piel o una menor capacidad de regeneración de determinados tejidos. Además, factores externos como la exposición solar, el tabaco, el estrés o una alimentación desequilibrada pueden influir también en sus niveles.

Principales funciones del colágeno

Aunque suele relacionarse con la piel, el colágeno también participa en diferentes procesos y tejidos. Entre sus principales funciones destacan:

  • Mantener la estructura de la piel: contribuye a su firmeza y elasticidad al formar parte de la dermis, la capa interna donde se encuentran las fibras de la piel.
  • Favorecer la resistencia de huesos y articulaciones: forma parte de estructuras como el cartílago, los tendones y los ligamentos, que desempeñan un papel importante en el movimiento y la estabilidad del cuerpo.
  • Aportar soporte a los tejidos: ayuda a mantener la organización y resistencia de diferentes estructuras del organismo.
  • Participar en los procesos de reparación: interviene en la formación de nuevos tejidos durante la renovación y recuperación de algunas estructuras corporales.
  • Contribuir al cuidado de la piel frente al paso del tiempo: la disminución progresiva de la producción de colágeno es uno de los factores asociados a cambios habituales en la piel, como una menor firmeza o elasticidad.

¿Cómo cuidar el colágeno del organismo?

Aunque no es posible evitar este proceso, algunos hábitos pueden ayudar a mantener la salud de los tejidos en los que está presente y favorecer el funcionamiento normal del organismo. Cuidar el colágeno implica prestar atención al conjunto de hábitos diarios:

  • Seguir una alimentación equilibrada: el organismo necesita proteínas y determinados nutrientes para fabricar colágeno. Una dieta variada, con presencia de frutas, verduras, legumbres, pescado, huevos, lácteos o frutos secos, aporta aminoácidos y micronutrientes necesarios para estos procesos.
  • Incluir vitamina C en la dieta: esta vitamina participa en la formación normal de colágeno. Alimentos como los cítricos, el kiwi, los pimientos, el brócoli o las fresas son algunas fuentes habituales.
  • Proteger la piel frente al sol: la exposición excesiva a la radiación ultravioleta puede afectar a las fibras de colágeno de la piel y acelerar algunos signos visibles del envejecimiento. El uso diario de protección solar es una de las medidas más importantes dentro del cuidado cutáneo.
  • Mantener una hidratación adecuada: beber suficiente agua contribuye al buen funcionamiento general del organismo y ayuda a mantener la piel en mejores condiciones.
  • Practicar ejercicio de forma regular: la actividad física ayuda a mantener la masa muscular, la movilidad y la salud de estructuras como huesos, tendones y articulaciones, donde el colágeno está presente.
  • Evitar hábitos que pueden perjudicar su conservación: el tabaco, el consumo excesivo de alcohol, el estrés mantenido y la falta de descanso pueden influir negativamente en la salud de la piel y otros tejidos.
  • Mantener una rutina de cuidado de la piel adaptada a cada persona: una limpieza adecuada, hidratación y protección solar son pasos básicos para acompañar la salud de la piel a largo plazo.

Actualmente, existen muchos tipos de suplementos de colágeno en el mercado, con distintas composiciones y formatos. A la hora de elegir uno, contar con un buen asesoramiento profesional puede marcar la diferencia. 

El farmacéutico puede orientar sobre las opciones disponibles y recomendar desde el mostrador el producto que mejor se adapte a las necesidades de cada paciente. Además, es recomendable acudir al médico, puesto que conoce el historial clínico, para valorar la situación y determinar si tomar un suplemento de colágeno puede ser o no beneficioso.