Cómo elegir unas buenas gafas para ver el eclipse solar

Cómo elegir unas buenas gafas para ver el eclipse solar

Contar con el equipamiento adecuado y seguir unas recomendaciones básicas es fundamental para disfrutar de este fenómeno con seguridad.

Gafas especiales para ver el eclipse solar

Escrito porRedacción MF

Publicado: 10 d’agost 2026

El próximo 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse solar total que podrá observarse desde distintos puntos de España. Se trata de un acontecimiento que no sucedía en el país desde hace al menos 120 años y, aunque puede ser un acontecimiento divertido, es importante tener en cuenta algunas pautas para poder disfrutarlo con seguridad. Una de ellas es escoger unas buenas gafas protectoras.  

Por qué hacen falta unas gafas especiales

Durante un eclipse se reduce la luminosidad ambiental y puede resultar más fácil mantener la mirada dirigida hacia el sol. Sin embargo, la radiación solar continúa llegando a los ojos y puede acabar dañando la retina.

Esta lesión, conocida como retinopatía solar, puede provocar visión borrosa, manchas en el campo visual, cambios en la percepción de los colores y, en los casos más graves, daños permanentes en la visión. El problema es que la retina no tiene receptores del dolor, por lo que la persona puede no notar ninguna molestia en el momento de la exposición.

Las gafas de sol convencionales, aunque tengan cristales muy oscuros que pueden reducir el deslumbramiento, no sirven para mirar directamente al sol. Por este motivo, se deben emplear unas gafas especiales que incorporen un filtro solar específico capaz de limitar la radiación visible, ultravioleta e infrarroja que llega al ojo.

Cómo observar el eclipse con seguridad

Para disfrutar del fenómeno sin poner en riesgo la visión, conviene preparar la observación con antelación y seguir unas pautas básicas:

  • Elegir gafas específicas para eclipses: deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2 y contar con instrucciones de uso, datos del fabricante y marcado CE, que indica que un producto cumple con todas las normativas legales y de seguridad de la Unión Europea.
  • Comprarlas en establecimientos de confianza: la farmacia, la óptica o los distribuidores especializados ofrecen más garantías sobre el origen y la calidad del producto.
  • Revisar el filtro antes de utilizarlas: no deben presentar arañazos, agujeros, grietas, dobleces importantes o zonas despegadas.
  • Colocarlas antes de mirar al sol: para quitarlas y ponerlas, primero hay que apartar la mirada hacia el suelo y después retirar o colocar las gafas.
  • Asegurarse de que cubren completamente los ojos: en las personas que utilizan gafas graduadas, el filtro para eclipses debe colocarse por encima.
  • Supervisar a los niños en todo momento: un adulto debe comprobar que llevan las gafas bien ajustadas y que no se las retiran mientras miran al sol.
  • Realizar observaciones breves: es recomendable apartar la mirada de forma periódica y hacer descansos.
  • Mantener las gafas puestas durante las fases parciales: solo pueden retirarse durante la totalidad, cuando el sol está completamente cubierto, y únicamente en los lugares donde el eclipse sea total.

Errores que pueden poner en riesgo la visión

Evitar algunos métodos y prácticas que pueden dar una falsa sensación de seguridad es clave para cuidar adecuadamente los ojos: reducir la intensidad de la luz no significa que los ojos estén protegidos frente a la radiación solar.

  • No mirar directamente al sol sin protección, aunque solo sea durante unos segundos.
  • No utilizar gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras o se coloquen varios pares a la vez.
  • No recurrir a radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, discos compactos, plásticos oscuros u otros filtros caseros.
  • No utilizar gafas para eclipses dañadas o de procedencia desconocida.
  • No mirar a través de cámaras, telescopios o prismáticos llevando únicamente las gafas para eclipses. Estos dispositivos pueden actuar como lupa, ya que necesitan filtros solares específicos colocados en la parte frontal.
  • No confiar en la pantalla del teléfono móvil como método de protección, ya que al encuadrar la imagen se puede mirar accidentalmente hacia el Sol.

Ante la aparición de visión borrosa, manchas, sensibilidad a la luz o alteraciones en la percepción de los colores después del eclipse, se debe consultar cuanto antes con un profesional sanitario.