Cómo aliviar las náuseas durante el embarazo

Cómo aliviar las náuseas durante el embarazo

Las náuseas son frecuentes durante el embarazo, pero con hábitos adecuados y alimentación adecuada se pueden aliviar y mejorar el bienestar de la madre.

Embarazada con náuseas

Escrito porRedacción MF

Publicado: 11 de juny 2026

Las náuseas y los vómitos son síntomas muy frecuentes durante el embarazo, que afectan a la mayoría de las mujeres en algún momento de la gestación. Aunque suelen ser leves, generan incomodidad y pueden interferir directamente en la alimentación, la hidratación y el bienestar general.

Durante todo el embarazo, las náuseas pueden variar en intensidad y frecuencia según la mujer. Por ello es importante conocer desde el mostrador los factores que las desencadenan y su evolución a lo largo de los tres trimestres, para poder identificar los signos de alarma y ofrecer recomendaciones de hábitos y de alimentación que mejoren estos síntomas.

Náuseas en el primer trimestre del embarazo

Al inicio del embarazo, las náuseas suelen aparecer entre la 3º y la 16º semana de gestación, coincidiendo con los primeros cambios hormonales que se producen, como el aumento de la gonadotropina coriónica humana (hCG), estrógenos y progesterona. Muchas mujeres experimentan mareos, vómitos o rechazo a algunos alimentos y olores. 

Estos síntomas pueden verse intensificados por factores como un ayuno prolongado, acidez gástrica, fatiga, estrés o predisposición genética. Desde la farmacia, se puede recomendar medidas preventivas, distribución de las comidas en pequeñas raciones y más frecuentes y orientar sobre alimentos que sean más fáciles de tolerar.

Náuseas en el segundo trimestre del embarazo

En la mayoría de las mujeres, las náuseas disminuyen tras el primer trimestre, y se observa un aumento de energía y bienestar general. La tolerancia a los alimentos mejora, y los episodios de malestar suelen ser más leves. Sin embargo, si se atiende a una embarazada con náuseas que continúan más allá de la semana 16 o que aparecen de forma intensa, es necesario derivar a un profesional médico. 

El farmacéutico puede reforzar hábitos de hidratación, recordar la importancia de ingestas frecuentes y ayudar a identificar signos de alarma que requieran atención especializada. 

Náuseas en el tercer trimestre del embarazo

Al final del embarazo, el crecimiento del útero presiona el estómago y otros órganos digestivos, lo que puede provocar la aparición de náuseas y vómitos. Las contracciones uterinas y la ansiedad asociada al parto también contribuyen al malestar general. En esta etapa, la orientación desde la farmacia se centra en la distribución de comidas, la elección de alimentos de fácil digestión y la promoción de hábitos que disminuyan la presión sobre el estómago, ayudando a la paciente a manejar los síntomas de manera más cómoda y segura.

Alimentación y hábitos para reducir las náuseas

La alimentación y los hábitos diarios son fundamentales para prevenir y aliviar las náuseas durante todo el embarazo. Repartir las comidas en 4 o 5 ingestas pequeñas, comer despacio y en un ambiente relajado, así como masticar bien los alimentos, ayuda a reducir el malestar y mantener un buen estado nutricional. Desde la farmacia se puede reforzar la importancia de estos hábitos, ofreciendo consejos prácticos y adaptados a cada paciente.

Elegir alimentos fáciles de digerir, como cereales, pan, arroz, pasta integral, patata o batata, ayuda a disminuir la sensación de náusea. Por otro lado, las comidas muy grasas, fritas o especiadas suelen empeorar los síntomas, por lo que conviene sustituirlas por preparaciones más ligeras y adaptadas a la tolerancia de cada mujer. Cambiar la textura o temperatura de los alimentos, por ejemplo, en forma de purés o platos fríos, también puede mejorar la digestión y reducir las náuseas. Otros hábitos útiles incluyen:

  • Hidratación continua y moderada: beber agua a pequeños sorbos a lo largo del día puede mejorar las náuseas, además se puede añadir un toque de limón frío si el agua sola no resulta apetecible. 
  • Evitar sustancias irritantes como el café, alcohol y tabaco, ya que aumentan las náuseas y deben eliminarse durante todo el embarazo y la lactancia. 
  • Cocinar en ambientes ventilados: ya que los olores fuertes de frituras o guisos pueden provocar malestar. 
  • Actividad física moderada y al aire libre: caminar o realizar ejercicios suaves mejora la digestión y el bienestar general.