Trucos para aplicar bien el repelente de mosquitos

Trucos para aplicar bien el repelente de mosquitos

Los antimosquitos son productos muy útiles, pero aplicarlos bien, en la cantidad adecuada y en el momento correcto, marca la diferencia en la protección frente a las picaduras.

Mujer aplicando repelente en las piernas

Escrito porRedacción MF

Publicado: 01 de juliol 2026

El repelente de mosquitos es uno de los productos más habituales para evitar picaduras cuando llega el verano, durante los viajes o en actividades al aire libre. Sin embargo, para que funcione bien no basta con elegir un producto adecuado. También es importante aplicarlo de forma correcta, en la cantidad necesaria y en las zonas donde realmente se necesita.

Desde la farmacia, se pueden resolver dudas frecuentes como cuándo ponerlo, si puede usarse junto al fotoprotector solar, cada cuánto hay que repetir la aplicación o cómo utilizarlo en niños. Y es que una aplicación incorrecta puede reducir su eficacia y aumentar el riesgo de irritación, sobre todo en pieles sensibles. 

Cómo elegir el repelente adecuado 

El primer paso consiste en seleccionar el producto más adecuado para lo que se va a usar. Antes de adquirirlo, conviene revisar la composición y la concentración del repelente. Algunos de los activos más utilizados son DEET, icaridina, IR3535 y PMD. La duración de la protección dependerá del ingrediente, de su densidad, del tipo de mosquito, de la sudoración, del baño y de las condiciones ambientales. Por eso es importante seguir siempre las indicaciones del envase y pedir recomendaciones en la farmacia.

Es importante tener en cuenta que, en viajes a zonas tropicales o áreas con riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, la elección del repelente debe hacerse con especial cuidado. Desde el mostrador, se puede orientar sobre cuál será el más eficaz según el destino y las características de la persona que lo vaya a usar. 

Aplicarlo solo en las zonas expuestas

También es importante conocer que el repelente debe utilizarse sobre la piel que queda al descubierto, como brazos, piernas, cuello, tobillos o empeines, dependiendo la ropa que se esté utilizando. No hace falta ponerlo debajo de la ropa, salvo que el tejido sea muy fino y permita la picadura. Además, usar producto en exceso, a pesar de lo que se pueda pensar, no aumenta la protección e incluso puede acabar causando molestias en la piel.

A la hora de aplicarlo, se debe hacer de manera uniforme, sea cual sea su formato. En el caso de los aerosoles, se pueden pulverizar sobre la piel y extender después con la mano para cubrir bien la zona. En la cara lo más seguro es aplicar primero el producto en las manos y después repartirlo con cuidado, sin que entre en contacto con ojos, boca, mucosas o zonas irritadas. Es muy importante evitar este tipo de zonas, especialmente en niños o personas con piel reactiva. 

Después de la aplicación conviene lavarse las manos, salvo que también se quiera proteger esa zona. En los más pequeños, no se recomienda aplicar repelente en las manos, ya que pueden llevárselas a la boca o a los ojos. Lo más adecuado es que el producto sea aplicado por un adulto

¿Y si también se usa protector solar?

Cuando se utiliza fotoprotector y repelente al mismo tiempo, el orden importa. Primero se debe aplicar el protector solar y, pasados unos minutos, el antimosquitos. De esta forma se mantiene la protección frente al sol y se evita interferir con la acción del repelente.

En días de playa, piscina o mucho sudor, puede ser necesario reaplicar ambos productos, respetando las instrucciones de cada envase. No todos los repelentes tienen la misma duración ni resisten igual el agua o la sudoración. La reaplicación debe hacerse según las indicaciones del fabricante.

Al llegar a casa, cuando ya no sea necesaria la protección, se puede retirar el repelente lavando la piel con agua y jabón. También es recomendable lavar la ropa tratada o expuesta al producto, especialmente si se ha usado durante muchas horas o en actividades al aire libre, para evitar posibles manchas y daños en el tejido.

Pautas desde la farmacia

En la farmacia se puede encontrar una amplia variedad de repelentes de mosquitos adaptados a distintas necesidades, desde formulaciones para uso diario hasta opciones específicas para viajes a zonas de riesgo o para pieles sensibles e infantiles. 

Cada persona requiere una recomendación diferente en función de su edad, tipo de piel, destino y duración de la exposición. En este punto, el papel del farmacéutico es clave, ya que puede ayudar a elegir el producto más adecuado, y dar las pautas de aplicación para garantizar que el producto tiene el efecto deseado y se usa de forma segura.