La composición de la dieta condiciona la respuesta metabólica a la pérdida de peso - mundofarmaceutico
Nutrición
La composición de la dieta condiciona la respuesta metabólica a la pérdida de peso
La dieta cetogénica, la mediterránea y la muy baja en grasas de orientación vegetal mejoraron la sensibilidad a la insulina y lograron una pérdida de peso moderada, aunque con diferencias en la respuesta hepática, según un ensayo clínico.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 14 October 2026
Un grupo de investigadores ha observado que las dietas cetogénica muy baja en carbohidratos, la mediterránea y una muy baja en grasas de orientación vegetal mejoran la sensibilidad a la insulina en el músculo esquelético en aproximadamente un 50% y logran una pérdida de peso moderada, de alrededor del 10%. Así lo refleja un ensayo clínico aleatorizado, publicado en Cell Metabolism, que comparó las tres dietas en personas con obesidad metabólica no saludable, prediabetes y esteatosis hepática.
Los resultados del ensayo mostraron que la composición de los macronutrientes puede influir en la respuesta cardiometabólica a la pérdida de peso. Sin embargo, la respuesta del hígado fue diferente según la composición de la dieta, como, por ejemplo, la dieta cetogénica, caracterizada por un contenido muy bajo de carbohidratos, que produjo un aumento de la sensibilidad hepática a la insulina entre dos y tres veces mayor que el observado con las dietas mediterránea y muy baja en grasas. Esta diferencia fue estadísticamente significativa.
Reducción de grasa acumulada en el hígado
Uno de los datos más destacados se observó en la grasa acumulada en el hígado. Aunque disminuyó con las tres dietas, la reducción alcanzó el 67% con la dieta cetogénica, frente al 45% registrado tanto con la dieta mediterránea como con la dieta muy baja en grasas y basada en alimentos vegetales.
También se produjeron diferencias en la lipogénesis hepática de novo, el proceso mediante el cual el hígado genera nuevos ácidos grasos. Esta vía disminuyó con la dieta cetogénica y con la mediterránea, mientras que no experimentó cambios con la dieta muy baja en grasas. La reducción fue mayor con la dieta cetogénica que con los otros dos patrones.
Mejoras en los niveles de glucosa
Los cambios metabólicos también se reflejaron en los parámetros relacionados con el control de la glucosa. La glucemia y la insulina en ayunas disminuyeron en los tres grupos, aunque el descenso fue mayor con la dieta cetogénica. La hemoglobina glucosilada también se redujo con las dietas cetogénica y muy baja en grasas, con un descenso superior en el grupo cetogénico.
En cuanto a la prediabetes, el 50% de los participantes que siguieron la dieta cetogénica dejó de cumplir los criterios de esta alteración después de perder peso. La proporción fue del 29% entre quienes siguieron la dieta mediterránea y del 7% con la dieta muy baja en grasas de orientación vegetal.
Modificaciones en el colesterol
No obstante, los resultados relacionados con los lípidos fueron diferentes, ya que no se observaron diferencias entre las dietas en colesterol LDL, apolipoproteína B ni triglicéridos plasmáticos medidos durante 24 horas. El colesterol total y el LDL tendieron a disminuir después de la pérdida de peso en los tres grupos, sin diferencias atribuibles al patrón dietético.
El estudio también registró una reducción de los triglicéridos en ayunas y del tamaño medio de las partículas VLDL en los tres grupos, con un descenso mayor en la dieta cetogénica. El colesterol HDL disminuyó con las dietas mediterránea y muy baja en grasas, mientras que mostró una tendencia al aumento con la dieta cetogénica.
Los autores señalan que estos resultados se obtuvieron en personas con obesidad metabólicamente no saludable y tras una pérdida de peso similar entre los grupos. Por tanto, el trabajo analiza cómo la composición de la dieta puede acompañar a la pérdida de peso y modificar determinados parámetros metabólicos, especialmente los relacionados con la función hepática.