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Hígado graso no alcohólico: diagnóstico, nuevo tratamiento y suplementos

La aprobación de nuevas opciones terapéuticas en el caso de disfunción metabólica y la importancia de los cambios en el estilo de vida son claves en el manejo de esta enfermedad hepática creciente.

Hígado graso no alcohólico: diagnóstico, nuevo tratamiento y suplementos

Escrito porRedacción MF

Publicado: 09 enero 2026

El hígado graso no alcohólico (HGNA) es una condición hepática que ha adquirido una mayor relevancia en los últimos años debido a su alta prevalencia y su relación con el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y la obesidad. Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el hígado, sin que exista un consumo excesivo de alcohol.

Generalmente, el hígado graso no alcohólico no presenta síntomas claros en sus primeras etapas. La mayoría de las personas afectadas no saben que padecen la enfermedad hasta que se realiza un análisis de sangre o un examen médico más exhaustivo. Sin embargo, cuando aparecen, los síntomas más comunes incluyen fatiga intensa, malestar general o sentirse cansado constantemente, y dolor o molestias en la parte superior derecha del abdomen.

A medida que la enfermedad progresa a formas más graves, como la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), pueden manifestarse otros síntomas más específicos, tales como picor de la piel, ascitis (hinchazón abdominal), falta de aire e hinchazón en las piernas. También pueden aparecer vasos sanguíneos en forma de araña bajo la piel, dilatación del bazo, cambios en el color de las palmas de las manos, y color amarillento de la piel y los ojos (ictericia), lo que indica una afectación hepática avanzada y requiere evaluación médica urgente.

Nuevas opciones terapéuticas

La aprobación en 2025 del primer tratamiento autorizado en la Unión Europea para pacientes con esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica con fibrosis hepática moderada a avanzada ha supuesto un paso importante en el manejo del hígado graso no alcohólico y sus fases más avanzadas. Hasta ahora, los pacientes con MASH carecían de opciones terapéuticas farmacológicas aprobadas, y el manejo se centraba únicamente en cambios de estilo de vida.

La reciente aprobación de resmetirom en Europa marca un hito en el tratamiento del hígado graso no alcohólico y complementa las estrategias de prevención basadas en el control del peso y el estilo de vida

El fármaco actúa como un agonista selectivo del receptor beta de la hormona tiroidea (THRβ) en el hígado, estimulando la oxidación de grasas y reduciendo tanto la acumulación de lípidos como la inflamación y la fibrosis hepática.

Estilo de vida y suplementos

A pesar de los avances farmacológicos, los cambios en el estilo de vida siguen siendo el pilar del manejo del HGNA. La pérdida de peso mediante una dieta saludable y el ejercicio regular pueden reducir la grasa hepática, disminuir la inflamación y mejorar la sensibilidad a la insulina. Perder entre un 3% y un 10% del peso corporal puede llevar a mejoras en la grasa hepática y en la fibrosis, respectivamente.

Respecto a los suplementos nutricionales, algunos como los ácidos grasos omega-3 o la vitamina E han mostrado cierta utilidad en estudios preliminares para mejorar parámetros hepáticos. Sin embargo, su uso debe evaluarse cuidadosamente y siempre bajo supervisión médica, ya que no son una terapia sustitutiva y algunos pueden incluso ser perjudiciales en exceso.