Otitis del nadador: cómo identificarla y prevenirla desde la farmacia - mundofarmaceutico
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Otitis del nadador: cómo identificarla y prevenirla desde la farmacia
Las molestias en los oídos después de pasar mucho tiempo en piscinas o en el mar es muy habitual en los meses de verano.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 30 juillet 2026
El verano, las altas temperaturas y las actividades en el agua favorecen la aparición de algunos problemas relacionados con el oído. Uno de los más frecuentes es la otitis externa, conocida popularmente como otitis del nadador. Desde la farmacia se puede detectar este trastorno auditivo y dar recomendaciones para evitarlo.
La otitis del nadador es una inflamación de la piel que recubre el conducto auditivo externo, la zona que conecta la parte visible del oído con el tímpano, y que se produce principalmente por una alteración de la barrera protectora de esta zona, que puede verse favorecida por la humedad, pequeñas lesiones o una limpieza excesiva del oído.
Aunque cualquier persona puede padecerlo, es más habitual en aquellos que pasan muchas horas en piscinas, playas o espacios húmedos, ya que el agua retenida en el oído facilita el crecimiento de microorganismos, especialmente bacterias.
Principales síntomas de la otitis del nadador
Los síntomas pueden aparecer a las pocas horas o días después de estar en contacto con el agua. Entre los más habituales se encuentran:
- Dolor de oído, que puede aumentar al tocar la oreja, moverla o presionar la zona cercana al conducto auditivo.
- Sensación de oído taponado o reducción temporal de la audición.
- Picor o irritación en el interior del oído.
- Enrojecimiento o inflamación del conducto auditivo.
- Secreción o supuración en algunos casos.
En fases iniciales, son muchas las personas que consultan en la farmacia por molestias leves, sensación de humedad o picor, por lo que una detección y una intervención temprana puede ayudar a evitar que el problema avance.
Factores que aumentan el riesgo
Aunque nadar es el principal factor asociado, existen otras situaciones que pueden favorecer la aparición de otitis externa:
- Pasar mucho tiempo con los oídos húmedos después del baño.
- Utilizar bastoncillos o introducir objetos en el oído.
- Tener una producción baja de cerumen, ya que esta sustancia actúa como barrera protectora.
- Usar auriculares internos durante largos periodos de tiempo.
- Presentar alteraciones de la piel como eccemas o irritaciones en la zona.
- Realizar una limpieza excesiva del oído.
Al contrario de lo que se suele pensar, el cerumen cumple una función protectora, por lo que eliminarlo de forma habitual puede dejar el conducto auditivo más expuesto a irritaciones e infecciones.
Cómo prevenir la otitis del nadador
Dar información sobre prevención es una de las principales actuaciones que puede realizar el farmacéutico durante los meses de verano. Algunas recomendaciones útiles son:
- Secar bien los oídos después del baño: después de nadar o ducharse conviene inclinar la cabeza hacia ambos lados para facilitar la salida del agua y secar suavemente la parte externa de la oreja con una toalla. No es recomendable introducir objetos para intentar retirar la humedad.
- Evitar los bastoncillos: los bastoncillos pueden empujar el cerumen hacia el interior, irritar la piel del conducto auditivo y favorecer pequeñas lesiones.
- Utilizar protección en personas con tendencia a sufrir otitis: en quienes presentan episodios frecuentes, pueden ser útiles los tapones específicos para el baño, especialmente diseñados para reducir la entrada de agua.
- Evitar nadar si existe irritación o molestias previas: si el oído ya presenta dolor, picor intenso o secreción, conviene evitar la exposición al agua hasta conocer la causa y recibir la recomendación adecuada.