Cuando los síntomas no son solo cosa de la edad: el impacto de la polimedicación en las personas mayores

Cuando los síntomas no son solo cosa de la edad: el impacto de la polimedicación en las personas mayores

Los profesionales sanitarios recomiendan revisar el tratamiento de manera periódica para verificar que cada tratamiento continúa estando indicado.

Cuando los síntomas no son solo cosa de la edad: el impacto de la polimedicación en las personas mayores

Escrito porRedacción MF

Publicado: 16 September 2026

Mareos, caídas, debilidad, confusión o alteraciones de la memoria son algunos síntomas que se atribuyen al propio envejecimiento, sin embargo, podría ser la polimedicación en personas mayores la que los provocase. En el momento de dispensar un medicamento, es importante que el farmacéutico avise al paciente de la aparición de estos síntomas, con el objetivo de controlar los efectos secundarios.

Los profesionales sanitarios señalan que el riesgo asociado a la toma de varios tratamientos no depende únicamente de los efectos de cada medicamento, sino que también es necesario tener en cuenta las posibles interacciones entre ellos y los cambios que experimenta el organismo con el paso de los años. De este modo, signos como el mareo, la debilidad o la confusión pueden estar relacionados con el tratamiento farmacológico y no necesariamente con la enfermedad que padece la persona. Esta posibilidad cobra especial importancia en pacientes de edad avanzada, que suelen acumular tratamientos durante periodos prolongados.

Otro de los problemas es que determinados efectos adversos pueden pasar desapercibidos, como la somnolencia durante el día, la pérdida de apetito, las alteraciones de la marcha, los fallos de memoria o las caídas repetidas. Estos síntomas pueden interpretarse como consecuencias normales del envejecimiento, aunque en algunos casos estén vinculados a la combinación de medicamentos, a una menor tolerancia o a dificultades para cumplir correctamente las pautas prescritas.

La importancia de revisar el tratamiento

La posibilidad de que aparezcan estos problemas aumenta cuando varios profesionales sanitarios participan en el seguimiento de una persona sin disponer de una visión conjunta de todos los medicamentos que toma. Por ello, mantener actualizada la información sobre los tratamientos resulta especialmente relevante cuando existe atención por parte de distintos especialistas. A esta situación se suma el uso de medicamentos sin receta, suplementos o productos de herbolario que el paciente puede incorporar por iniciativa propia. Aunque algunos se perciban como productos inocuos, pueden producir interacciones con los tratamientos prescritos o aumentar determinados efectos secundarios.

Los profesionales sanitarios consideran necesario revisar periódicamente los tratamientos que se mantienen durante años. Esta revisión debe servir para comprobar que cada medicamento continúa estando indicado, que la dosis se ajusta a las necesidades actuales y que no existe una alternativa que presente mayor seguridad para la situación clínica de la persona.

La revisión de la medicación no implica necesariamente retirar tratamientos. El objetivo es comprobar que todos los fármacos que forman parte de la pauta siguen siendo necesarios y adecuados para el momento actual.

Valoración global del tratamiento

En este contexto, los especialistas recomiendan contar con un listado actualizado de todos los medicamentos, revisar periódicamente el tratamiento con un profesional sanitario y evitar realizar cambios por cuenta propia. También aconsejan consultar ante la aparición de síntomas nuevos o modificaciones en la capacidad funcional.

Cuando participan varios especialistas, se recomienda unificar toda la información sobre la medicación para facilitar una valoración global del tratamiento. Esta coordinación puede ayudar a identificar posibles problemas relacionados con la combinación de fármacos. Asimismo, el farmacéutico comunitario debe recomendar a los pacientes acudir a su médico cuando algunos de estos síntomas sean evidentes, para asegurar que no existe ningún problema con la polimedicación.

Los profesionales recuerdan que tomar varios medicamentos no significa necesariamente que exista un tratamiento inadecuado, pero sí requiere una supervisión continuada. En las personas mayores, una revisión estructurada del tratamiento, tanto de forma presencial como mediante videoconsulta, puede contribuir a prevenir complicaciones, reducir ingresos hospitalarios evitables y preservar durante más tiempo la autonomía.