El sistema personalizado de dosificación llega a la farmacia rural de Albacete

El sistema personalizado de dosificación llega a la farmacia rural de Albacete

El programa se desarrolla actualmente en 30 municipios rurales de la provincia; en conjunto, alrededor de 250 pacientes se benefician ya de este sistema en toda la provincia.

El sistema personalizado de dosificación llega a la farmacia rural de Albacete

Escrito porRedacción MF

Publicado: 30 avril 2026

Esto está muy bien, muy bien. No han podido sacar otra cosa tan buena. Encarnación López Moya, vecina de Tiriez (Albacete) es usuaria del sistema personalizado de dosificación (SPD), en marcha en las zonas rurales de la provincia manchega y que está ayudando a vecinos como ella, en su mayoría personas mayores (Encarnación tiene 86 años), a cumplir mejor con su tratamiento. Desde que su farmacéutico le gestiona la caja de medicamentos, señala: Me las tomo cuando me toca cada día.

El sistema se extiende por las farmacias rurales como la de Tiriez. En total, se desarrolla actualmente en 30 municipios rurales de la provincia, y se tiene en cuenta como variable prioritaria los lugares donde la población esté más envejecida o los más afectados por la despoblación. Según informa la Diputación de Albacete, que ha destinado 80.000 euros a financiar este despliegue, actualmente alrededor de 250 pacientes se benefician ya de este sistema en toda la provincia.

Los SPD organizan la medicación en blísteres semanales según lo prescrito por su médico, lo que permite reducir los olvidos o errores en las tomas y cuyas consecuencias van desde la pérdida de la efectividad de una terapia hasta problemas de salud más graves.

Beneficios del SPD rural

Algo que, en la población rural, mejora además la autonomía de sus vecinos y evita el desarraigo a sus lugares. Sin olvidar que el contacto continuo con sus farmacéuticos mejora la seguridad de los fármacos y es otro factor determinante en evitar la despoblación, o problemas sociales como la soledad no deseada, entre otros.

La farmacia se encarga de salvaguardar la medicación del paciente, al que entrega su blíster dividido por los días de la semana, cada uno con la medicación correspondiente. Asimismo, una vez se le devuelve el estuche, el farmacéutico rural comprueba tanto que no ha habido cambios en el tratamiento como que el paciente lo ha seguido correctamente.

Es otra de las fortalezas del SPD: el seguimiento farmacoterapéutico continuado. La preparación periódica de este sistema implica una revisión regular de la medicación, lo que permite al farmacéutico detectar cambios, desajustes o síntomas de descompensación clínica y derivarlos al médico si es necesario.

Por otra parte, en áreas despobladas donde los recursos son los justos, este modelo permite optimizar recursos y aboga por la sostenibilidad del sistema sanitario. Al ajustar con mayor precisión las cantidades de medicación necesarias, ayuda a reducir el desperdicio de medicamentos. Además, mejora la eficiencia en la gestión de tratamientos complejos.

Si, además, se tiene en cuenta que los vecinos de los pueblos pueden vivir solos, sin el apoyo de unos familiares que vivan cerca, el SPD hace más fácil en el caso de las personas dependientes que sus cuidadores puedan garantizar la adherencia y tomas adecuadas para que el tratamiento se siga sin errores ni omisiones.