El auge del spinning y los errores más habituales al practicarlo

El auge del spinning y los errores más habituales al practicarlo

El spinning se ha convertido en una de las actividades más populares del gimnasio gracias a su intensidad y a la sensación de superación que genera.

Grupo practicando spinning

Escrito porRedacción MF

Publicado: 28 de maig 2026

Cada vez son más las personas que se animan a probar el ciclo indoor, sin embargo, no es raro que quienes vuelven al ejercicio tras un tiempo inactivos se encuentren con dolores musculares, molestias en las rodillas o tensión lumbar y que acudan a la farmacia en busca de recomendaciones para aliviarlos. El spinning ofrece muchos beneficios, pero requiere una adaptación progresiva y cuidar la postura para que la experiencia sea efectiva y segura desde el primer día.

¿Por qué tiene tanto éxito el spinning?

Gran parte del éxito del spinning está en que combina ejercicio cardiovascular, música, motivación grupal y una sensación rápida de esfuerzo y superación. Además, muchas personas lo ven como una forma más dinámica de entrenar sin el impacto que producen otros deportes, como el running. Entre los beneficios del spinning que más suelen destacarse están: 

  • Mejora de la resistencia cardiovascular.
  • Mejora de la salud pulmonar.  
  • Alto gasto calórico.
  • Tonificación muscular.
  • Sensación de liberar estrés.
  • Desarrollo de la fuerza de la parte inferior del cuerpo. 

También suele resultar muy motivador para personas a las que les cuesta entrenar por su cuenta y necesitan una rutina guiada para poder mantener la constancia. 

El problema de subestimar la intensidad

Aunque muchas personas empiezan las clases de spinning pensando que es una actividad para cualquiera, la realidad es que puede resultar bastante dura, sobre todo para quienes llevan tiempo sin entrenar o tienen una vida muy sedentaria. 

Uno de los errores más frecuentes es intentar seguir el ritmo de la clase desde el primer día, subiendo demasiado la intensidad o forzando la postura sobre la bicicleta. Y ahí es cuando pueden aparecer las siguientes molestias: 

  • Sobrecarga muscular. 
  • Contracturas o tensiones en el cuello.
  • Molestias lumbares.
  • Dolor de rodillas. 
  • Fatiga excesiva. 
  • Erosiones cutáneas. 

En la mayoría de los casos, el problema no suele ser el spinning en sí, sino empezar demasiado fuerte y sin una adaptación progresiva. 

La postura sobre la bicicleta marca la diferencia

La postura y el ajuste de la bicicleta es algo que muchas veces se pasa por alto y no se tiene en cuenta, pero una mala colocación es lo que puede acabar generando molestias importantes e incluso lesiones. 

La postura sobre la bicicleta es clave para entrenar de forma segura y evitar molestias. Ajustar correctamente sillín, manillar y posición al pedalear no solo mejora la comodidad, sino que también previene sobrecargas y lesiones. Algunos puntos básicos a tener en cuenta son:

  • La altura del sillín debe coincidir con la de la cadera. 
  • El manillar debe situarse ligeramente más alto que el sillín. 
  • La distancia entre sillín y manillar debe equivaler a la longitud desde el puño hasta el codo. 
  • Al pedalear, mantener las rodillas alineadas, ni demasiado abiertas ni demasiado cerradas. 

Es fundamental ajustar la bicicleta correctamente antes de comenzar, ya que cada persona tiene un nivel físico distinto y no necesita entrenar con la misma intensidad. De hecho, muchas de las molestias asociadas al ciclo indoor se deben más a mantener posturas incorrectas o repetir movimientos de forma inadecuada que al propio ejercicio.

Recomendaciones desde la farmacia

En la farmacia, muchas consultas relacionadas con spinning aparecen después de las agujetas intensas, dolor articular o sensación de cansancio muscular que dura varios días. Y aquí es importante recordar que no todo el dolor después de entrenar significa que el ejercicio haya sido más efectivo. Por eso, muchas veces se debe valorar: 

  • La intensidad y frecuencia del ejercicio.
  • El tiempo que el paciente lleva entrenando. 
  • Si existe inflamación o posible lesión.
  • El uso frecuente de antiinflamatorios.
  • El estado físico general.

El spinning puede ser una actividad muy positiva para mejorar la forma física, reducir estrés y mantener una rutina activa. Pero precisamente por su intensidad, no conviene empezar de manera impulsiva ni forzando la intensidad.

La clave suele estar en adaptar el esfuerzo, ir progresando poco a poco y entender que el cuerpo necesita tiempo para acostumbrarse. Porque al final, es más importante poder entrenar de forma constante, segura y sostenible en el tiempo que acabar una clase completamente agotado y con más riesgo de lesiones.