La farmacia puede ayudar a detectar las primeras señales de la retinosis pigmentaria - mundofarmaceutico
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La farmacia puede ayudar a detectar las primeras señales de la retinosis pigmentaria
Las dificultades para ver de noche, adaptarse a espacios con poca luz o percibir objetos situados en los laterales pueden ser pistas de esta enfermedad hereditaria de la retina.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 24 de setembre 2026
La retinosis pigmentaria es un grupo de enfermedades hereditarias que afectan a la retina y provocan una pérdida progresiva de visión. Aunque se trata de una patología poco frecuente, sus primeros síntomas pueden aparecer de manera gradual y pasar inadvertidos durante años, especialmente cuando el paciente se acostumbra a ciertas limitaciones visuales.
En este contexto, la farmacia puede desempeñar un papel relevante en la detección de señales de alerta. No se trata de diagnosticar la enfermedad desde el mostrador, sino de reconocer determinados cambios en la visión que hacen recomendable una valoración por parte del oftalmólogo.
Uno de los síntomas más característicos es la dificultad para ver en condiciones de poca luz. El paciente puede comentar que cada vez le cuesta más moverse por lugares oscuros, conducir al anochecer o adaptarse al pasar de un ambiente iluminado a otro con escasa iluminación. Esta alteración de la visión nocturna suele aparecer en fases tempranas de la enfermedad.
A medida que la retinosis pigmentaria progresa, también puede producirse una pérdida gradual de la visión periférica. En la práctica, la persona empieza a tener más dificultades para percibir objetos situados a los lados, puede chocar con obstáculos o necesitar girar más la cabeza para controlar lo que sucede a su alrededor. En fases más avanzadas, esta reducción del campo visual puede dar lugar a la denominada visión en túnel.
Asimismo, pueden aparecer otros síntomas, como sensibilidad a la luz intensa, dificultades para distinguir algunos colores y disminución de la visión central. La evolución no es idéntica en todos los pacientes, ya que la edad de aparición y la velocidad con la que avanza la pérdida visual pueden variar considerablemente.
Cuándo recomendar una revisión oftalmológica
Cuando un usuario consulta por cambios en su visión, unas preguntas sencillas pueden ayudar a identificar la necesidad de derivación. Saber desde cuándo nota el problema, si ha empeorado con el tiempo, si le cuesta especialmente ver por la noche o si ha notado pérdida de visión lateral puede aportar información útil.
También conviene preguntar por los antecedentes familiares, ya que la retinosis pigmentaria tiene un importante componente genético y puede transmitirse siguiendo distintos patrones hereditarios. Conocer si otros miembros de la familia presentan problemas visuales similares puede reforzar la recomendación de acudir al especialista.
La confirmación diagnóstica requiere, en cualquier caso, una exploración oftalmológica completa. Entre las pruebas que pueden emplearse se encuentran el estudio del campo visual, la electrorretinografía, la tomografía de coherencia óptica, las pruebas de imagen de la retina y, en determinados casos, los estudios genéticos.
Actualmente no existe un tratamiento curativo aplicable a todos los pacientes con retinosis pigmentaria. Sin embargo, el seguimiento oftalmológico, la rehabilitación visual y las ayudas para baja visión pueden contribuir a mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida. Además, continúan desarrollándose líneas de investigación relacionadas con terapias génicas, tratamientos celulares y nuevas opciones farmacológicas.
Desde la farmacia también es importante transmitir prudencia ante vitaminas, complementos alimenticios o productos que prometan frenar la enfermedad. Estos productos no deben sustituir el seguimiento médico y el empleo de dosis elevadas de determinados nutrientes puede conllevar efectos adversos.
La clave está en prestar atención a los cambios visuales que el paciente describe en su vida cotidiana. Una dificultad creciente para ver de noche, adaptarse a la oscuridad o percibir objetos situados en los laterales puede ser suficiente para recomendar una revisión especializada y favorecer una detección más temprana.