Llega la temporada de moras: ¿qué aporta a la salud esta fruta?

Llega la temporada de moras: ¿qué aporta a la salud esta fruta?

Su consumo regular puede aportar diversos beneficios cardiovasculares, digestivos o incluso al cerebro.

moras

Escrito porRedacción MF

Publicado: 03 septiembre 2026

Las moras alcanzan su mejor punto de maduración al final del verano, cuando adquieren un color púrpura, casi negro, brillante y se pueden desprender fácilmente de la zarzamora. Estas pequeñas frutas, además de tener un dulce sabor, aportan vitaminas esenciales para la salud, como fibra y potentes antioxidantes. En este sentido, contienen antocianinas, vitamina C y compuestos bioactivos que protegen el corazón, mejoran la digestión y fortalecen el sistema inmunológico.

Las antocianinas, responsables de ese color púrpura intenso, son potentes antioxidantes que neutralizan los radicales libres del cuerpo, actuando como un escudo protector contra el envejecimiento celular. Además, contienen ácido elágico y quercetina, compuestos que trabajan en sinergia para multiplicar sus efectos beneficiosos.

En este contexto, cabe destacar dos tipos: la mora negra (Morus nigra L.) y la mora blanca (Morus alba L.) El color de esta fruta varía según la cantidad de compuestos fenólicos, donde la mora negra contiene más antocianinas, mientras que la blanca tiene un mayor contenido de ácido elágico.

Aliadas para mantener una buena salud

Las moras pueden tener aportar diversos beneficios para la salud. Su consumo regular tiene un efecto cardioprotector, ya que las antocianinas presentes en estas frutas inhiben la oxidación del colesterol LDL, reduciendo significativamente la formación de placas en las arterias.

Por otro lado, son grandes aliadas para controlar el peso. Y es que las moras destacan por contar con un excelente perfil nutricional: cada 100 gramos aportan 39 calorías, pero contienen 6,6 gramos de fibra dietética (más del 25% de la ingesta diaria recomendada), 15 mg de vitamina C y una gran concentración de antocianinas que puede alcanzar hasta los 200 mg. Además, su bajo índice glucémico significa que no provocan picos bruscos de azúcar en sangre, algo crucial para el control de la diabetes.

La combinación de fibra soluble e insoluble favorece también una digestión saludable, previniendo tanto el estreñimiento como la diarrea.
Asimismo, esta fruta, gracias a su contenido en vitamina C, estimula la producción y función de los glóbulos blancos, lo que permite fortalecer el sistema inmunológico. Y los polisacáridos presentes en ellas actúan como prebióticos, alimentando las bacterias beneficiosas del intestino.

Incluso aportan beneficios a nivel mental, ya que sus antocianinas atraviesan la barrera hematoencefálica y se acumulan en regiones del cerebro asociadas con el aprendizaje y la memoria, como el hipocampo.

Así, consumir entre 100 y 150 gramos diarios es suficiente para obtener beneficios significativos, aportando una dosis óptima de antioxidantes y fibra sin exceder en calorías.