Vuelta al cole: cómo cuidar el sistema inmunitario de los niños

Vuelta al cole: cómo cuidar el sistema inmunitario de los niños

Con el inicio de las clases, los más pequeños retoman rutinas y aumentan el contacto con otros compañeros. Algunos hábitos diarios pueden ayudar al organismo a responder mejor durante esta etapa.

Niñas protegidas de las defensas

Escrito porRedacción MF

Publicado: 01 de setembre 2026

La vuelta al cole supone recuperar horarios, actividades y el contacto diario con muchos otros niños. Con el inicio de las clases también es habitual que aumenten los resfriados y otras infecciones frecuentes en la infancia, especialmente entre los más pequeños.

No existe una fórmula que permita evitar todos los contagios ni un alimento capaz de aumentar las defensas de forma inmediata. Sin embargo, mantener una alimentación variada, dormir lo suficiente, practicar ejercicio y seguir unas buenas medidas de higiene ayuda al organismo a funcionar correctamente y favorece el bienestar del niño.

Una alimentación variada y equilibrada

La dieta aporta las vitaminas, los minerales, las proteínas y otros nutrientes que el organismo necesita para crecer y mantener un funcionamiento adecuado del sistema inmunitario. Por ello, en el inicio del año escolar conviene incluir frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, huevos, pescado, carne y lácteos o alternativas equivalentes, siempre adaptando las cantidades a la edad y a las necesidades de cada niño.

Vitaminas como la A, C o D, junto con minerales como el hierro o el zinc, participan en diferentes funciones del sistema inmunitario. En niños sanos, la mejor forma de obtener estos nutrientes suele ser mediante una alimentación variada. Desde la farmacia se puede orientar a las familias cuando existen dudas sobre la alimentación, sobre todo si el niño sigue una dieta restrictiva, tiene poco apetito o se sospecha que puede existir alguna carencia nutricional.

Recuperar una buena rutina de sueño

Durante las vacaciones, los horarios suelen cambiar. Por eso, unos días antes de empezar las clases puede ser útil adelantar progresivamente la hora de acostarse y de levantarse. Dormir lo suficiente es importante para el crecimiento, el aprendizaje, el estado de ánimo y el buen funcionamiento del organismo. Mantener horarios regulares y reducir el uso de pantallas antes de dormir puede facilitar el descanso.

Si el niño presenta dificultades frecuentes para dormir, despertares continuos o somnolencia durante el día, el farmacéutico puede valorar los hábitos de sueño y recomendar consultar con el pediatra cuando sea necesario.

Mantenerse activo

El ejercicio también forma parte de unos hábitos saludables. Correr, jugar, montar en bicicleta, practicar un deporte o pasar tiempo al aire libre ayuda a reducir el sedentarismo y favorece el desarrollo físico. La actividad física también puede mejorar la calidad del sueño y ayudar a gestionar mejor el estrés que puede acompañar a la vuelta a las rutinas.

Lo recomendable es buscar actividades adaptadas a la edad y que resulten agradables para el niño, de manera que puedan mantenerse a lo largo del curso.

La higiene, clave para reducir los contagios

En el colegio se comparten aulas, juguetes, materiales y espacios comunes, por lo que los microorganismos pueden transmitirse con facilidad. Lavarse las manos con agua y jabón es una de las medidas más sencillas para reducir el riesgo de contagio. Conviene enseñar a los niños a hacerlo antes de comer, después de ir al baño, al llegar a casa y después de sonarse la nariz, toser o estornudar.

También es importante cubrirse la boca y la nariz con la parte interna del codo al toser o estornudar y evitar compartir vasos, botellas o cubiertos. Cuando aparecen los primeros síntomas de un resfriado u otra infección leve, desde el mostrador se puede ayudar a resolver dudas sobre el alivio de las molestias y sobre qué productos son adecuados según la edad. También puede detectar signos que requieren valoración médica.

Mantener las vacunas al día

Antes de comenzar el curso puede ser un buen momento para revisar que el calendario de vacunación está actualizado.

Las vacunas ayudan a prevenir determinadas enfermedades infecciosas y forman parte de las principales medidas de protección durante la infancia. Las recomendaciones varían según la edad y las circunstancias de cada niño, por lo que ante cualquier duda conviene consultar con el pediatra, el centro de salud o la farmacia.

¿Son necesarios los suplementos para reforzar las defensas?

Con la llegada del otoño es frecuente encontrar complementos alimenticios con vitaminas, minerales, probióticos u otros ingredientes destinados al sistema inmunitario.

En niños sanos que siguen una alimentación equilibrada, estos productos no suelen ser necesarios. Tomar una mayor cantidad de vitaminas tampoco significa que el organismo vaya a estar mejor protegido frente a los resfriados u otras infecciones habituales. Además, los complementos no están exentos de riesgos y una cantidad excesiva de algunos nutrientes puede resultar perjudicial.

Antes de administrar un suplemento a un niño, es recomendable consultarlo con un profesional sanitario. Desde la farmacia se puede revisar su composición, comprobar si es adecuado para la edad y valorar si existe algún motivo que justifique su uso o si es preferible consultar primero con el pediatra.