‘Pheromone maxxing’: la moda viral de evitar ducharse para resultar más atractivo

‘Pheromone maxxing’: la moda viral de evitar ducharse para resultar más atractivo

Una nueva tendencia que circula por TikTok anima a reducir la higiene personal para conservar el olor corporal y ser más atractivos para otras personas.

Mujer que no usa desodorante

Escrito porRedacción MF

Publicado: 05 noviembre 2026

TikTok vuelve a situar los hábitos de higiene en el centro de una tendencia viral. Esta vez, algunos usuarios aseguran que estar sin ducharse y mantener durante más tiempo el olor natural de la piel puede aumentar el atractivo para otras personas.Esta práctica, conocida como ‘pheromone maxxing’, ha despertado curiosidad en las redes sociales y se explica por la función de las feromonas. Y es que, aunque es cierto que el olor corporal sí transmite información y puede influir en cómo percibimos a alguien, eso no significa que dejar de ducharse tenga un efecto positivo sobre la atracción.

Esta tendencia propone reducir algunos hábitos de higiene diarios para conservar el olor corporal natural. Sus seguidores parten de la idea de que el cuerpo produce sustancias químicas relacionadas con la atracción y que ducharse con frecuencia o utilizar determinados productos puede eliminarlas.
Entre las prácticas que suelen asociarse a esta moda están:

  • Espaciar las duchas durante varios días.
  • Dejar de utilizar desodorante o reducir su uso.
  • Evitar perfumes y productos perfumados para que predomine el olor propio.
  • Utilizar menos jabón, especialmente en zonas donde se produce más sudor, como axilas o zonas íntimas.
  • Mantener el olor corporal tras hacer ejercicio o sudar, con la idea de que podría resultar atractivo para otras personas.

El término procede de pheromone, feromona en inglés, y maxxing, una palabra muy utilizada en internet para referirse a prácticas que buscan potenciar al máximo una determinada característica física o personal.

¿Funcionan realmente las feromonas en los seres humanos?

Las feromonas son sustancias químicas que permiten a muchos animales transmitir información a otros individuos. En algunas especies tienen una función clara en la reproducción, la búsqueda de pareja o determinados comportamientos sociales. Sin embargo, en humanos la situación es mucho menos clara.

A lo largo de las últimas décadas se han estudiado diferentes compuestos como posibles feromonas humanas. Sin embargo, hasta ahora no se ha identificado de forma sólida una sustancia que actúe como una feromona sexual humana y provoque automáticamente atracción hacia otra persona. Algunos investigadores consideran posible que existan mecanismos químicos de comunicación entre humanos, aunque las pruebas disponibles todavía son insuficientes para respaldar muchas de las afirmaciones populares sobre las feromonas.

Por ese motivo, tampoco existe evidencia que permita afirmar que espaciar las duchas ayude a conservar unas supuestas feromonas y aumente las posibilidades de atraer a alguien.

El olor corporal sí puede influir en la atracción

Que las feromonas humanas no estén claramente demostradas no significa que el olfato no tenga importancia en las relaciones personales.

Existen investigaciones que indican que el olor corporal puede influir en la percepción que tenemos de otras personas. Puede intervenir en la elección de pareja, generar familiaridad o incluso proporcionar una sensación de confort dentro de una relación. El olor de cada persona depende de múltiples factores, entre ellos:

  • La genética.
  • Las hormonas.
  • La alimentación.
  • La actividad física.
  • Determinados medicamentos.
  • Las bacterias presentes en la piel.
  • Los hábitos de higiene.

Además, nuestras preferencias olfativas son muy personales. Un olor puede resultar agradable para una persona y poco atractivo para otra. Algunos estudios incluso han observado que somos capaces de reconocer determinados olores corporales y asociarlos a personas conocidas. Eso demuestra que el olor forma parte de la información que utilizamos en nuestras relaciones personales, aunque está lejos de funcionar como una fórmula universal para generar atracción.