La dermatología gana espacio en la farmacia

La dermatología gana espacio en la farmacia

El aumento de los productos destinados a tratar y cuidar la piel, junto a la preocupación por el autocuidado de los pacientes, sitúan la asistencia dermatológica como una de las principales áreas dentro de las farmacias.

La dermatología gana espacio en la farmacia

Escrito porRedacción MF

Publicado: 17 junio 2026

Cada vez es más habitual que los pacientes que piensan en resolver dudas relacionadas con el cuidado o problemas de la piel acudan primero a su farmacia más cercana antes que al centro de salud. Esta tendencia está favoreciendo la expansión del área de dermatología dentro de las farmacias comunitarias para atender a estos pacientes que piden recomendación a los profesionales farmacéuticos para que los guíen tras ver contenidos en las redes sociales.

Desde afecciones de la piel muy comunes, como la aparición de eccemas, irritaciones o quemaduras, hasta dudas respecto a la fotoprotección. El abanico de consultas que se resuelven en la farmacia es muy amplio, prueba de que, por una parte, los pacientes llegan más sensibilizados sobre el cuidado de su piel y, por otra, del aumento de la formación y conocimiento en aspectos dermatológicos por parte de los farmacéuticos.

Desde afecciones de la piel muy comunes, como la aparición de eccemas, irritaciones o quemaduras, hasta dudas respecto a la fotoprotección. El abanico de consultas que se resuelven en la farmacia es muy amplio, prueba de que, por una parte, los pacientes llegan más sensibilizados sobre el cuidado de su piel y, por otra, del aumento de la formación y conocimiento en aspectos dermatológicos por parte de los farmacéuticos.

La canalización de pacientes y la gestión de sus dudas desde la farmacia supone, además, un ahorro notable al sistema sanitario si se tiene en cuenta que hasta el 61% de los problemas dermatológicos más comunes en farmacia se consiguen resolver sin derivación, según estima la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC).

No obstante, el farmacéutico también tiene un rol clave cuando identifica casos de mayor gravedad que requieren del abordaje de un especialista. En estas situaciones se permite derivar a la atención primaria, que valorará su posterior visita a las consultas de los especialistas en dermatología.

Al mismo tiempo que crece en todas sus vertientes la dermatología en la farmacia, es importante incidir en que cada aspecto tiene un fin específico y que las diferencias determinan el tipo de atención que recibirá el paciente. El farmacéutico que impulsa un área de dermofarmacia debe distinguir claramente la diferencia que existe con la dermocosmética.

Clínica y autocuidado

Por lo tanto, la farmacia puede ser un espacio donde el paciente despeje sus dudas respecto a afecciones o patologías de la piel. Algunas, tan prevalentes como la piel atópica que llega a afectar a 1 de cada 5 menores en nuestro país, tal y como estima la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Otras de las más comunes que motivan la visita al farmacéutico suelen ser la alopecia, la hiperpigmentación, el acné, la psoriasis o la caspa, según SEFAC.

Pero las personas también pueden llegar a la farmacia por cuestiones más relacionadas con el autocuidado de la piel, o para recibir recomendaciones sobre el correcto uso de la fotoprotección o de la hidratación y mantenimiento dermatológico. En este sentido, cuando se abordan aspectos de la dermocosmética, es esencial contar con un extenso conocimiento sobre los productos que mejor se adapten a la piel y necesidades específicas de los pacientes.