Chupetes: ¿son recomendables para los bebés?

Chupetes: ¿son recomendables para los bebés?

El uso del chupete durante los primeros meses de vida puede ser útil para calmar al bebé o ayudarle a conciliar el sueño, pero también presenta algunos inconvenientes.

chupete sobre una mesa

Escrito porRedacción MF

Publicado: 14 mayo 2026

La succión es un reflejo natural que tienen los bebés y que tiene un efecto tranquilizador. Es por eso por lo que el chupete muchas veces funciona como un consuelo entre tomas, ayudando a calmar el llanto y a conciliar el sueño. También puede ser útil en momentos críticos para los más pequeños, como visitas al médico o la puesta de vacunas.

Sin embargo, son muchos los que están en contra de este tipo de accesorio al considerarlo dañino para los bebés. Conocer todo lo que hay detrás es clave para poder ajustar la recomendación de este producto desde el mostrador de la farmacia. 

Ventajas de los chupetes

El uso del chupete tiene varios beneficios que están bastante descritos en la práctica clínica y en la experiencia diaria. Un estudio realizado por investigadoras de la Universitat Jaume I (UJI) que revisaba más de de 1.897 artículos de investigación reveló que el chupete: 

  • Ayuda a calmar al bebé cuando está irritable o inquieto.
  • Puede facilitar la conciliación del sueño en algunos casos. 
  • Se ha asociado a una posible reducción del riesgo de muerte súbita del lactante durante el sueño.
  • Podría proteger de la aparición de sobrepeso y obesidad en la adolescencia.
  • Ayuda en los casos en los que los bebés no han desarrollado el reflejo de succión nutritiva.
  • Puede ser útil en situaciones puntuales de dolor leve o estrés.

Sin embargo, estos efectos positivos no son universales ni dependen solo del chupete, sino también del momento en el que se introduce, de la edad del bebé y de la frecuencia con la que se utiliza. 

Posibles inconvenientes del uso prolongado

Cuando el chupete se usa de manera muy frecuente o durante demasiado tiempo, pueden aparecer algunos efectos no deseados que conviene tener en cuenta: 

  • Puede interferir con la lactancia materna si se introduce demasiado pronto.
  • En algunos casos, se ha relacionado con un mayor riesgo de infecciones en el oído
  • El uso prolongado puede influir en la forma en la que se desarrollan los dientes y la mordida, por ello, si se opta por usarlo, se recomienda que se introduzca a partir de los seis meses de edad.
  • Puede generar cierta dependencia, sobre todo a la hora de dormir o calmarse. 

Además, hay aspectos prácticos que no siempre se valoran, como la importancia de mantener una buena higiene, elegir materiales seguros o evitar accesorios que pueden suponer un riesgo. 

Recomendaciones desde la farmacia

La evidencia y la experiencia clínica apuntan a que lo importante es el uso equilibrado. En general, se recomienda introducirlo solo cuando la lactancia ya está bien establecida, evitar usarlo como sustituto de la alimentación o del contacto con el bebé, mantener siempre una correcta higiene y, sobre todo, ir reduciendo su uso de forma progresiva con la edad para evitar problemas a largo plazo.
En la farmacia es muy habitual que acudan padres primerizos con dudas muy concretas sobre este tema. En estos casos, el profesional puede orientar y ayudar a tomar una decisión informada en base a la literatura científica. Para ello lo mejor es hacer una pequeña valoración del contexto, teniendo en cuenta la edad del bebé, el tipo de alimentación, la frecuencia del uso del chupete, los patrones del sueño etcétera.