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Cómo calentar el biberón de forma segura sin perder nutrientes

El manejo y el calentamiento de los biberones y leche materna son aspectos importantes en la nutrición y seguridad alimentaria de los bebés. Desde la farmacia se puede dotar de esta información para evitar riesgos.

Calientabiberones

Escrito porRedacción MF

Publicado: 25 febrero 2026

En el proceso de nutrición de los bebés, puede ser necesario el uso de biberones para administrar ya sea leche de fórmula o leche materna. Sin embargo, este tipo de herramientas deben manejarse y calentarse teniendo en cuenta algunos aspectos concretos, pues de no hacerlo correctamente puede poner en riesgo la seguridad microbiológica y afectar al valor nutricional de los alimentos.

Existen biberones de diferentes materiales, como el vidrio, el polipropileno (PP) y poliamida (PA), y todos ellos deben calentarse e higienizarse teniendo en cuenta algunas pautas.

¿Cómo calentar los biberones?

Para calentar los biberones se pueden usar varias técnicas. Pero, antes de nada, se recomienda tener bien limpias las manos y las superficies para evitar cualquier contaminación. Entre las formas de calentar un biberón se encuentran:

  • Agua caliente: es el caso de los biberones de leche de fórmula. Estos se preparan con leche hirviendo y los polvos de la propia leche. Para conseguir eliminar las posibles bacterias en el producto, una vez que se echa el agua hirviendo en el biberón se debe dejar reposar unos tres minutos. De esta manera la temperatura baja a unos 70ºC, para después echar la leche en polvo, agitar y enfriar poniéndolo bajo el grifo.
  • Baño María: el caso de la leche materna es diferente. Una buena manera de calentar el biberón en estos casos es introducirlo bien sellado en un recipiente con agua caliente que no hierva durante unos minutos para que coja temperatura. Luego bastará con secarlo y medir la temperatura de una gota.
  • Calentadores de biberones: si se quiere que la temperatura de los biberones sea óptima de manera rápida y cómoda, se puede optar por los calientabiberones, que ofrecen una elevación de temperatura más uniforme y controlada. 
  • Preparadores de biberones: existen en el mercado unas máquinas que preparan automáticamente los biberones. Basta con decirle la cantidad para que viertan del depósito el polvo y la leche caliente a la temperatura perfecta.
  • Evitar microondas y calor directo intenso: no se aconseja utilizar microondas para calentar leche materna o de fórmula, ya que provocan calentamiento desigual que puede generar “puntos calientes” que podrían quemar al bebé y alterar elementos sensibles de la leche. La leche materna tiene células vivas, inmunoglobulinas y otros componentes nutritivos y defensivos que pueden perder sus ventajas si se exponen a temperaturas excesivas o a un calentamiento inadecuado.

Temperatura e higiene de los biberones

La meta no es calentar demasiado, sino alcanzar una temperatura similar a la del cuerpo (alrededor de 37ºC) o una temperatura que no sea caliente al tacto, comprobada con pequeñas gotas de leche en la piel del brazo o la muñeca. Una vez que la leche se ha calentado, debe consumirse de inmediato. Si no se utiliza, es mejor desecharla en lugar de volver a calentarla para minimizar el riesgo de contaminación microbiana. 

Antes de calentar, es esencial que los biberones y los recipientes estén limpios y adecuadamente esterilizados, ya que un manejo inadecuado puede favorecer la proliferación bacteriana al calentar alimentos para bebés. 

Desde la farmacia, se pueden dar recomendaciones para calentar correctamente los biberones, además de ofrecer productos como calientabiberones que hacen más fácil el día a día. El asesoramiento debe resaltar: 

  • Métodos de calentamiento seguros, priorizando técnicas que prevengan sobrecalentamientos y mantengan las cualidades del alimento. 
  • Cuidado con técnicas inadecuadas, como el microondas o el calor directo intenso, que pueden causar quemaduras o afectar a los nutrientes. 
  • Comprobar la temperatura antes de ofrecer alimento al bebé. 
  • Relevancia de la limpieza y esterilización de los envases y utensilios utilizados en la alimentación.