¿Por qué se inflama la barriga? Recomendaciones básicas para favorecer el estado de salud del aparato digestivo - mundofarmaceutico
¿Por qué se inflama la barriga? Recomendaciones básicas para favorecer el estado de salud del aparato digestivo
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¿Por qué se inflama la barriga? Recomendaciones básicas para favorecer el estado de salud del aparato digestivo
Las causas de una distensión abdominal abarcan desde masticar rápido hasta problemas hormonales o intolerancias alimenticias.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 23 junio 2026
La distensión abdominal y los gases son consultas frecuentes en la farmacia comunitaria. Aunque normalmente se relacionan con hábitos alimentarios o problemas digestivos leves, también pueden estar asociados a determinadas patologías. Identificar las causas más habituales ayuda al farmacéutico a orientar al paciente y ofrecer recomendaciones para aliviar las molestias.
La sensación de abdomen inflamado puede producirse por varios motivos. Por un lado, uno de los factores más comunes está relacionado con la acumulación excesiva de gases en el aparato digestivo. Esta situación suele deberse a la fermentación de algunos carbohidratos en el colon, a una alimentación excesiva o a la presencia de intolerancias alimentarias. Por otro lado, otro desencadenante común es la aerofagia, que consiste en tragar aire de forma involuntaria al comer demasiado rápido, masticar poco o hablar durante las comidas, favoreciendo la entrada de aire en el organismo, dificultando el proceso digestivo y aumentando la producción de gases.
Intolerancia alimentaria y hormonas
Otras causas frecuentes que provocan la hinchazón de barriga son las intolerancias alimentarias, siendo la lactosa una de las más conocidas, aunque también pueden aparecer problemas relacionados con la histamina u otros componentes de los alimentos. Cuando el organismo no logra digerir correctamente estas sustancias, pueden aparecer gases, inflamación abdominal y molestias digestivas. En ocasiones, la hinchazón puede estar relacionada con enfermedades como la celiaquía, el síndrome del intestino irritable, las úlceras gástricas o procesos inflamatorios intestinales. Cuando la distensión persiste o aparece acompañada de dolor abdominal, diarrea o pérdida de peso, es aconsejable derivar al médico.
Los cambios hormonales también influyen, provocando que muchas mujeres experimenten hinchazón abdominal antes o durante la menstruación debido a la acción de la progesterona, hormona implicada en los cambios que se producen durante el ciclo menstrual. Además, factores psicológicos como el estrés, la ansiedad o la depresión pueden alterar el funcionamiento intestinal. Estas situaciones suelen modificar los hábitos alimentarios y favorecer conductas que contribuyen a la aparición de flatulencias. Por otro lado, una microbiota intestinal desequilibrada puede favorecer el crecimiento de bacterias productoras de gases, aumentando la frecuencia de las molestias digestivas.
Hábitos para reducir la barriga hinchada
Con el objetivo de reducir los síntomas de la distensión abdominal, el farmacéutico comunitario puede ofrecer una serie de consejos. Una de las recomendaciones básicas es evitar conductas que favorezcan la entrada de aire al aparato digestivo, como masticar chicle, beber refrescos con gas, utilizar pajitas o comer con demasiada rapidez. También resulta beneficioso dedicar más tiempo a las comidas y masticar correctamente los alimentos.
Desde el punto de vista nutricional, conviene evitar las comidas copiosas y repartir la alimentación en al menos cinco ingestas diarias. También se recomienda optar por preparaciones sencillas, como alimentos hervidos, al vapor, al horno o a la plancha. Asimismo, se recomienda evitar los alimentos que favorecen a la formación de gases, entre ellos las coles, las legumbres, el puerro, la cebolla, el rábano, los productos cárnicos grasos y ciertos productos de panadería recién elaborados.
Sin embargo, la ingesta de yogures y otros alimentos con bacterias beneficiosas pueden contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal, mientras que mantener una actividad física regular evita el estreñimiento y ayuda a reducir la acumulación de gases. Por último, llevar un registro de los alimentos consumidos también puede facilitar la identificación de intolerancias o hábitos relacionados con las molestias digestivas.