La polipíldora como opción para prevenir enfermedades cardiovasculares vuelve a escena: ¿en qué casos hay consenso?
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Innovación en salud
La polipíldora como opción para prevenir enfermedades cardiovasculares vuelve a escena: ¿en qué casos hay consenso?
Ofrecer un fármaco que combine estatinas y medicación para reducir la presión arterial es una estrategia preventiva que se plantea y que podría mejorar la adherencia de pacientes cardiovasculares.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 30 enero 2026
Investigadores y médicos ya plantearon hace décadas la administración de la polipíldora, pero no aglutinó suficiente consenso científico como para que llegase a los pacientes. Sin embargo, un artículo científico del año pasado volvió a poner sobre la mesa que hacer uso de esta pastilla (que combina una estatina con tres medicamentos para reducir la presión arterial) sería una medida preventiva eficaz para reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y evitar los costes asociados para los sistemas sanitarios.
Se trataría de evitar así que una persona acabe sufriendo infartos o derrames cerebrales, producto de un descontrol en sus factores de riesgo (como el colesterol LDL), patologías muy prevalentes en la población y cuyas estrategias de prevención propiciarían una mejor salud pública. No obstante, los autores del artículo abogan por ofrecerla de manera general por los potenciales beneficios que tendría, en este caso para el NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido).
Lo que argumentan los investigadores es que, por un lado, muchos de esos pacientes que al final acaban teniendo episodios cardiovasculares siguen sin detectarse previamente con los actuales sistemas de medición de riesgos. Y, por el otro, que este tratamiento es posible porque las patentes de sus principios activos ya vencieron, lo que lo hace más barato y accesible.
El texto se enfoca en por qué sería necesario implementar la polipíldora y los pasos a seguir a nivel de políticas públicas. De hecho, lo asemejan a establecer un programa similar al de las vacunaciones o la reducción de la sal en los alimentos. Pero, ¿qué perfiles consideran los especialistas que deben recibir la polipíldora?
Cribar por antecedentes
Así, la toma de esta medicación combinada en una sola pastilla se debería de priorizar, han apuntado repetidas veces los investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), en aquellas personas con antecedentes familiares en los principales factores de riesgo.
Hacerlo como medida de prevención, contando con otras estrategias más sencillas y sin necesidad de recurrir a la vía farmacológica, no tiene sentido, a juicio de los expertos. De ahí que apuesten por potenciar la educación sanitaria y los estilos de vida saludables (poniendo énfasis en la dieta, el ejercicio físico y la higiene del sueño, entre otros) y hacer un trabajo de identificación exhaustiva de los factores de riesgo (tabaquismo, alcohol, medir triglicéridos y colesterol LDL).
No obstante, otra investigación publicada en 2022 sugería una reducción del 24% en los eventos cardiovasculares en este tipo de pacientes, y la polipíldora evitaba incluso el 33% de las muertes asociadas. Una de las causas detrás de la mortalidad y prevalencia de estas patologías en la población es la falta de adherencia, muy habitual debido a la cantidad de fármacos diarios que pueden llegar a tomar los pacientes.