Atrás Temperatura, humedad y luz: tres factores que afectan a la estabilidad de las fórmulas magistrales

Temperatura, humedad y luz: tres factores que afectan a la estabilidad de las fórmulas magistrales

El farmacéutico tiene un papel clave en la protección de las fórmulas magistrales contra condiciones ambientales adversas.

Temperatura, humedad y luz: tres factores que afectan a la estabilidad de las fórmulas magistrales

Escrito porRedacción MF

Publicado: 20 abril 2026

La estabilidad de una fórmula magistral es uno de los aspectos más importantes para garantizar la seguridad y efectividad de los medicamentos elaborados en la farmacia comunitaria. En concreto, se refiere a la capacidad del medicamento para mantener sus propiedades terapéuticas, microbiológicas y físicas durante un período de tiempo determinado. Existen muchos factores que pueden comprometer la estabilidad de una fórmula, entre ellos, la temperatura, la humedad y la luz.

Cuando una fórmula magistral pierde su estabilidad, pueden producirse alteraciones en su composición, que pueden manifestarse de diversas maneras, tales como: la descomposición del principio activo, la modificación del vehículo (por ejemplo, la evaporación de un disolvente), la alteración del pH o cambios en las características organolépticas como color, olor o sabor. Además, en algunos casos, una fórmula inestable puede convertirse en un producto potencialmente tóxico o ineficaz. Por ello, es esencial que los farmacéuticos controlen los factores que pueden influir en la estabilidad de los medicamentos que elaboran.

Las altas temperaturas aceleran las reacciones químicas que pueden descomponer los ingredientes activos, excipientes o conservantes, afectando la eficacia del medicamento. La descomposición térmica puede generar productos tóxicos. Además, la temperatura puede alterar las propiedades físicas, como la viscosidad en cremas o la concentración de principios activos en líquidos. Para evitar estos problemas, es crucial almacenar las fórmulas en condiciones de temperatura controlada, a veces con refrigeración o congelación, según el medicamento.

Por otro lado, el exceso de humedad puede causar reacciones químicas como la hidrólisis, afectando la estabilidad de los principios activos. Además, propicia la contaminación microbiológica en líquidos y puede formar grumos o disolver ingredientes en sólidos. Para prevenirlo, es necesario almacenar las fórmulas en lugares secos y usar envases herméticos. En algunos casos se emplean desecantes para controlar la humedad.

Y la luz puede degradar los principios activos fotosensibles, afectando la eficacia del medicamento. Esto ocurre especialmente con vitaminas, antibióticos y compuestos hormonales. La exposición combinada con calor amplifica la degradación. Para proteger los medicamentos, se utilizan envases opacos o de vidrio topacio, y es esencial almacenarlos en lugares oscuros y frescos.

Otros factores que afectan la estabilidad

Aunque la temperatura, la humedad y la luz son los factores más conocidos que afectan la estabilidad de las fórmulas magistrales, existen otros aspectos que también influyen en la calidad del medicamento. Las incompatibilidades alteran la integridad de la fórmula, modificando el pH o reduciendo la eficacia. También la contaminación microbiológica, especialmente en preparados líquidos, acelera la descomposición.

Para evitar estos problemas, se deben seguir protocolos estrictos de higiene y usar conservantes cuando sea necesario.