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Por qué no es recomendable pinchar las ampollas

Estas lesiones en la piel son habituales en épocas de calor, mayor actividad física o cambio de calzado. Aunque muchos pacientes optan por pincharlas, es importante que conozcan los riesgos asociados.

mujer con ampollas en los pies

Escrito porRedacción MF

Publicado: 15 abril 2026

Las ampollas aparecen como una reacción de la piel ante la fricción o la presión excesiva durante un periodo continuado, por ejemplo, al practicar deporte o con el cambio de calzado estacional. Anatómicamente, estas lesiones se generan por una separación entre las capas superficiales, creando la acumulación de líquido en su interior tan característica. Con esto, el organismo intenta crear una especie de “almohadilla protectora” y este líquido cumple la función fundamental de proteger el tejido dañado y favorecer su recuperación. 

¿Se deben pinchar las ampollas?

La respuesta es no. Al romper la ampolla, esa barrera natural que protege la piel se pierde y esto aumenta las probabilidades de infección, retraso en la cicatrización e incremento en el dolor al dejar la zona más expuesta. Además, la piel que cubre la ampolla actúa como una cobertura biológica que mantiene el entorno de la mejor manera posible para facilitar la regeneración. 

Aunque es cierto que son bastante incómodas al andar y usar otro calzado, se debe evitar el instinto de explotarlas, ya que son muchos los riesgos frente a los beneficios. Pero entonces, ¿cuál es la mejor manera de tratarlas? En la mayoría de los casos, la mejor opción es dejar la ampolla intacta y protegerla. Para ello, es imprescindible: 

  • Cubrir la zona con apósitos específicos o protectores.
  • Evitar el roce o presión que causó la lesión.
  • Mantener la piel limpia y seca. 

Es importante proteger la zona para evitar nuevas lesiones y favorecer la recuperación. Por ejemplo, desde la farmacia se pueden recomendar los apósitos hidrocoloides, que ayudan a disminuir la fricción, favorecen la cicatrización en un ambiente húmedo controlado y evitan cualquier infección de la zona afectada.

En el caso de ampollas grandes o que estén muy tensas, se puede valorar el drenaje, pero siempre con precaución y en las condiciones higiénicas adecuadas para evitar posibles infecciones. Aun así, incluso en estas circunstancias, se aconseja no retirar la piel que la cubre, ya que todavía cumple su función de protección en la zona dañada.

Señales de alerta que deben observarse

Aunque la mayoría de las ampollas suelen evolucionar de manera favorable y desaparecer en unos días, es importante desde la farmacia estar alerta ante posibles complicaciones. Algunos signos que podrían indicar una infección son: 

  • Enrojecimiento intenso.
  • Dolor creciente.
  • Presencia de pus.
  • Aumento excesivo de la temperatura en la zona afectada. 

Cómo prevenir las ampollas

Desde el mostrador, también se pueden dar algunas pautas a los pacientes para evitar estas molestas lesiones, especialmente si se sabe que van a practicar algún deporte o ante el cambio de calzado con la llegada del buen tiempo. Algunas de estas acciones preventivas son: 

  • Utilizar calzado adecuado y de buena calidad.
  • Evitar rozaduras prolongadas.
  • Utilizar calcetines técnicos o sin costuras.
  • Aplicar productos disponibles en la farmacia, como cremas o sticks antifricción, para proteger el área de roce.