Cómo proteger la mucosa oral de las molestias y roces que generan los brackets y la ortodoncia
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Tips para primerizos
Cómo proteger la mucosa oral de las molestias y roces que generan los brackets y la ortodoncia
Las personas que inician un tratamiento pueden facilitar su adaptación a los aparatos con unas sencillas pautas.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 26 enero 2026
Iniciar un tratamiento de ortodoncia es un paso importante para mejorar la salud bucodental, la estética de la sonrisa y, en muchos casos, la calidad de vida del paciente. Sin embargo, especialmente durante las primeras semanas, es frecuente que aparezcan molestias derivadas del roce de los brackets, alambres u otros aparatos con el interior de la boca. Estas pequeñas lesiones pueden generar incomodidad y dudas, sobre todo entre quienes se enfrentan por primera vez a este tipo de tratamiento.
La ortodoncia es la especialidad odontológica encargada de corregir la posición incorrecta de dientes y huesos maxilares. Tal y como recuerda el Consejo General de Dentistas de España, una malposición dentaria no solo afecta a la sonrisa, sino que puede provocar problemas funcionales como tensión en los músculos de la masticación, trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) o dolores en cuello, hombros y espalda. Por ello, es fundamental seguir el tratamiento indicado por el ortodoncista, incluso cuando surgen pequeñas molestias iniciales.
¿Por qué se producen rozaduras con la ortodoncia?
Los aparatos ortodóncicos, tanto fijos como removibles, funcionan aplicando una presión suave y constante sobre los dientes para desplazarlos progresivamente hasta su posición correcta. En el caso de los brackets, el conjunto de bandas, alambres y piezas metálicas o cerámicas puede rozar con labios, mejillas y lengua, sobre todo mientras la mucosa oral se adapta.
Aunque los brackets actuales son más pequeños y ligeros que los de hace años, el roce sigue siendo una de las consultas más habituales en farmacias y clínicas dentales durante las primeras fases del tratamiento o tras los ajustes periódicos.
El farmacéutico comunitario desempeña un papel relevante como punto de consulta. Resolver dudas, recomendar productos adecuados y explicar que estas molestias suelen ser temporales ayuda a tranquilizar al paciente y a mejorar su adherencia al tratamiento ortodóncico. Asimismo, conviene recordar que, ante la aparición de heridas persistentes, alambres sueltos o dolor intenso, es imprescindible derivar al ortodoncista para su valoración profesional.
Consejos prácticos para aliviar el roce de los brackets
Para aliviar las molestias de las primeras semanas y facilitar la adaptación sin interrumpir el tratamiento, pueden seguirse una serie de recomendaciones sencillas y eficaces.
Uno de los recursos más utilizados es la cera ortodóncica, que se aplica directamente sobre el bracket o el alambre responsable del roce. Este producto crea una barrera protectora entre el aparato y la mucosa, reduciendo el contacto directo y ayudando a prevenir la aparición de llagas. Además, es fácil de usar y segura, incluso en caso de ingestión accidental.
Los enjuagues con agua templada y sal constituyen otra medida útil para aliviar la inflamación y favorecer la cicatrización de pequeñas heridas en la boca. Como alternativa, pueden emplearse colutorios específicos sin alcohol, formulados con ingredientes calmantes y reparadores que contribuyen a proteger la mucosa oral.
En situaciones en las que ya se han producido aftas o rozaduras, el uso de geles bucales con ácido hialurónico, aloe vera u otros agentes epitelizantes resulta especialmente recomendable. Estos productos forman una película protectora sobre la lesión y ayudan a acelerar la regeneración del tejido dañado, proporcionando alivio desde las primeras aplicaciones.
Si las molestias son más intensas, puede valorarse el uso puntual de analgésicos suaves, siempre respetando la posología indicada y teniendo en cuenta las características de cada paciente. En cualquier caso, su utilización debe ser ocasional y como complemento al resto de medidas de cuidado.
Por último, durante los primeros días con brackets o tras los ajustes del aparato, conviene cuidar la alimentación. Evitar alimentos duros, pegajosos o muy ácidos y optar por comidas blandas reduce el riesgo de nuevas rozaduras y contribuye a una adaptación más cómoda al aparato ortodóncico.