Claves para controlar la acidez estomacal a través de una buena alimentación

Claves para controlar la acidez estomacal a través de una buena alimentación

La nutrición puede influir en la aparición y la intensidad de los síntomas del reflujo ácido. Introducir o eliminar ciertos alimentos de la dieta puede marcar la diferencia para reducir las molestias. 

Acided estomacal

Escrito porRedacción MF

Publicado: 20 juillet 2026

La acidez estomacal es uno de los motivos de consulta digestiva más habituales en la farmacia, especialmente tras comidas pesadas o en determinadas épocas del año. Se trata de un problema bastante común que aparece cuando parte del contenido del estómago asciende hacia el esófago, provocando la conocida sensación de ardor. 

A menudo, este reflujo ácido aparece cuando el esfínter esofágico inferior, la estructura que actúa como barrera entre el estómago y el esófago, no funciona correctamente o se relaja en momentos inadecuados. Sin embargo, existen diferentes factores relacionados con el estilo de vida que pueden aumentar la aparición de síntomas. Algunos de ellos son: 

  • Comer en exceso o realizar comidas muy abundantes. 
  • Acostarse justo después de comer. 
  • Consumir determinados alimentos que pueden favorecer la relajación del esfínter esofágico o aumentar la acidez. 
  • El sobrepeso u obesidad. 
  • El consumo de alcohol y tabaco. 
  • El estrés y la falta de descanso. 

Cada persona puede identificar desencadenantes diferentes, por lo que es importante preguntar a los pacientes que acuden a la farmacia qué hábitos empeoran la situación en cada caso

Alimentos que pueden ayudar a reducir las molestias

Aunque la tolerancia a los alimentos puede variar, hacer algunos cambios en la dieta puede resultar clave en algunos pacientes por su fácil digestión.

  • Frutas con menor acidez: el plátano, la manzana o la pera suelen tolerarse mejor que otras como la piña, la naranja, el pomelo o la lima.
  • Verduras y hortalizas: además de ser ricas en fibra, las preparaciones sencillas como cocidas, al vapor o al horno son más fáciles de digerir.
  • Cereales integrales y alimentos ricos en fibra: incluir alimentos como avena, arroz o pan integrales ayudan a conseguir una alimentación más equilibrada y digerible. 
  • Proteínas bajas en grasa: se recomiendan las carnes magras, el pescado, los huevos o las legumbres. 
  • Agua y bebidas sin gas o cafeína: mantener una buena hidratación es fundamental.

Alimentos que pueden empeorar el reflujo

Otros alimentos, en cambio, se relacionan con un aumento de las molestias. Los más habituales que se recomienda reducir son: 

  • Alimentos muy grasos o fritos 
  • Chocolate
  • Café y otras bebidas con cafeína. 
  • Alcohol. 
  • Bebidas carbonatadas. 
  • Tomate y cítricos en personas sensibles. 
  • Comidas muy picantes.

El papel del farmacéutico en el manejo del reflujo

La farmacia comunitaria suele ser el primer lugar al que acuden muchas personas cuando aparecen molestias digestivas. El farmacéutico puede ayudar a identificar los factores que desencadenan los síntomas, ofrecer recomendaciones sobre hábitos y alimentación, y orientar sobre el uso adecuado de los tratamientos disponibles.