Atrás Una vacuna contra la "enfermedad del beso" podría abrir una vía para prevenir la esclerosis múltiple

Una vacuna contra la "enfermedad del beso" podría abrir una vía para prevenir la esclerosis múltiple

Un estudio muestra que la respuesta del sistema inmunitario frente al virus de Epstein-Barr podría desencadenar un daño cerebral que favorezca la esclerosis múltiple.

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Escrito porRedacción MF

Publicado: 13 abril 2026

Diversos estudios han observado que las personas que desarrollan esclerosis múltiple han estado previamente infectadas por la mononucleosis infecciosa, conocida como la “enfermedad del beso”, causada por el virus de Epstein-Barr. Esta evidencia coge una mayor fuerza con las nuevas evidencias que ayudan a entender mejor los mecanismos implicados en el desarrollo de esta enfermedad neurológica.

Un nuevo estudio, llevado a cabo por el Instituto Karolinska y publicado los resultados en la revista Cell, muestran que la respuesta del sistema inmunitario frente al virus podría desencadenar un daño cerebral que favorezca la esclerosis múltiple. Este hallazgo refuerza la hipótesis de que no es el virus en sí, sino la reacción inmunitaria, la que desempeña un papel clave.

Nuevas claves inmunológicas

Uno de los principales aportes del trabajo es la identificación de un fenómeno conocido como mimetismo molecular. En este proceso, las células T encargadas de combatir el virus también reconocen y atacan proteínas propias del organismo. En concreto, el estudio apunta a la proteína cerebral anoctamina-2 (ANO2) como posible diana de este ataque erróneo. Los investigadores observaron que estas células T de reacción cruzada son más frecuentes en pacientes con esclerosis múltiple que en individuos sanos. Este dato sugiere que la confusión del sistema inmunitario podría estar directamente relacionada con el daño neurológico característico de la enfermedad.

Además, los resultados aportan pruebas mecánicas de que las respuestas inmunitarias frente al virus de Epstein-Barr no solo está asociada a la esclerosis múltiple, sino que podría intervenir de forma directa en la lesión del tejido cerebral. No obstante, los autores subrayan que se trata de una patología compleja y que los mecanismos pueden variar entre pacientes. Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó muestras de sangre de personas diagnosticadas con esclerosis múltiple y las comparó con las de individuos sin la enfermedad. Este enfoque permitió aislar células T capaces de reaccionar tanto frente a una proteína del virus (EBNA1) como frente a la ANO2.

Vacunas y uso de antivirales

Los hallazgos se reforzaron con experimentos en modelos animales. En ratones, estas mismas células inmunitarias contribuyeron a empeorar síntomas similares a los de la esclerosis múltiple y provocaron lesiones en el cerebro, lo que respalda su posible papel patogénico. En términos de salud pública, los datos adquieren relevancia si se tiene en cuenta que aproximadamente el 95% de la población mundial es portadora del virus de Epstein-Barr. A pesar de esta alta prevalencia, sólo una minoría desarrolla esclerosis múltiple, lo que plantea interrogantes sobre los factores que determinan esta evolución.

En este contexto, los investigadores sugieren que el desarrollo de vacunas frente al virus o el uso de antivirales específicos podría abrir nuevas estrategias tanto de prevención como de tratamiento. Actualmente, varias de estas opciones se encuentran en fase de ensayo clínico, lo que podría marcar un cambio en el abordaje de la enfermedad en los próximos años.