Atrás Skin flooding: la tendencia viral que busca una hidratación cutánea más eficaz

Skin flooding: la tendencia viral que busca una hidratación cutánea más eficaz

El skin flooding se ha popularizado en redes sociales como una técnica sencilla para mejorar la hidratación de la piel mediante la aplicación ordenada de productos ligeros.

Hombre haciéndose skincare

Escrito porRedacción MF

Publicado: 29 enero 2026

Las redes sociales se han convertido en un medio perfecto para difundir nuevas rutinas de cuidado de la piel que rápidamente se popularizan entre los pacientes. Una de las más virales de los últimos meses es el llamado skin flooding, una técnica que promete mejorar la hidratación cutánea mediante la aplicación ordenada de productos con texturas ligeras. 

Cada vez son más los pacientes que acuden a las farmacias en busca de consejo sobre dermocosmética. Por ello, es clave estar al día de las tendencias actuales y comprender en qué consisten realmente estos métodos para trasladarlo de forma adecuada y realista al día a día y de forma personalizada.

¿Qué es el skin flooding?

El skin flooding consiste en aplicar en el rostro varias capas de productos con propiedades hidratantes, pero de textura ligera, con el objetivo de favorecer la captación y retención de agua en la piel. La idea principal es dejar preparada la superficie cutánea para que actúe como una “esponja”, absorbiendo mejor los activos cosméticos y reforzando la función barrera.

A diferencia de las rutinas complejas tan de moda en las redes sociales o con productos muy oclusivos, esta técnica prioriza fórmulas acuosas o de rápida absorción, como tónicos hidratantes, esencias y sueros, que aportan agua y humectantes sin sobrecargar la piel.

Aplicación y claves prácticas

Para que el skin flooding tenga sentido, los productos deben aplicarse sobre la piel ligeramente húmeda, preferiblemente justo después de la limpieza facial. Este detalle es importante, ya que la presencia de agua sobre la piel facilita la acción de los agentes humectantes.

El orden más habitual es:

  • Tónico hidratante, para rehidratar la piel tras la limpieza.
  • Suero con ácido hialurónico, considerado el activo protagonista de esta rutina por su capacidad para atraer y retener el agua.
  • Crema hidratante ligera, que ayuda a sellar la humedad y a proteger la barrera cutánea.

El resultado que se busca al seguir esta rutina es una piel más flexible, confortable y luminosa, sin sensación de tirantez ni de exceso de productos cosméticos.

¿Es adecuada para todos los tipos de piel?

Uno de los aspectos que ha favorecido la popularidad del skin flooding es su versatilidad, ya que, bien planteada, puede adaptarse tanto a pieles secas como mixtas o grasas. En estas últimas, y a pesar de lo que se suele pensar, una hidratación adecuada contribuye a equilibrar la producción de sebo y a mejorar la función barrera, siempre que se utilicen texturas ligeras y no comedogénicas.

Sin embargo, conviene recordar que no todas las pieles requieren el mismo número de capas ni los mismos activos, por eso, el farmacéutico puede ajustar la rutina cosmética a las necesidades individuales, siempre que no haya algún problema cutáneo que requiera la visita a un dermatólogo.