Atrás ¿Hay un efecto rebote tras interrumpir un tratamiento contra la obesidad?

¿Hay un efecto rebote tras interrumpir un tratamiento contra la obesidad?

Un metaanálisis registró que una vez el paciente abandona la terapia, la ganancia de peso oscila en unos 400 gramos al mes.

¿Hay un efecto rebote tras interrumpir un tratamiento contra la obesidad?

Escrito porRedacción MF

Publicado: 09 febrero 2026

La interrupción de un tratamiento contra la obesidad provoca un efecto rebote, con una ganancia total del peso que se ha conseguido perder en menos de dos años, según concluye un metaanálisis publicado a principios de enero por The BMJ. La investigación se basa en lo observado en las 39 semanas posteriores al abandono del tratamiento: cada mes, los pacientes que participaron en 37 estudios publicados hasta febrero de 2025 (más de 9.300 personas en total), recuperaron de media 0,4kg de peso.

Del mismo modo que se vuelve a ganar peso, según los autores del estudio, también los indicadores asociados a salud cardiovascular y metabólica se ven afectados de manera negativa. Y vuelven a aparecer señales de riesgo tanto en colesterol elevado, como en nivel de triglicéridos o presión, a niveles que se sitúan al inicio del uso de GLP-1. Todo ello está sujeto a una revisión “limitada por el tiempo de seguimiento y por el posible sesgo en los estudios”, reconoce el profesor asociado de Nutrición de la Universidad de Surrey (Reino Unido), Adam Collins, en declaraciones para el Science Media Center (SMC) del Reino Unido.

El estudio se centra en los efectos que tiene cesar el tratamiento con un tipo de fármaco antiobesidad concreto, como son los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1).

Los resultados del metaanálisis han mostrado que una menor adherencia o el cese de las intervenciones dietéticas y de estilo de vida conduce a patrones similares de recuperación de peso. Hay que recordar que estos fármacos han logrado pérdidas de peso de 4,6 kg o una reducción de al menos 2 unidades del índice de masa corporal (IMC), según la evidencia científica disponible. En el metaanálisis también se tiene en cuenta que, con frecuencia, la interrupción del tratamiento tiene que ver con el alto coste de este tipo de fármacos, con los efectos secundarios o con el modo de administración (ahora inyectables, aunque se prevé la llegada de terapias orales).

Dietas y estilos de vida saludables

En la actualidad, la investigación en obesidad busca vías para que la pérdida de peso sea sostenida en el tiempo. Por eso, los investigadores de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) apuntan a que este año será crucial para tener más conocimiento sobre la biología de la reganancia de peso.

Por el momento, los autores del metaanálisis aportan estrategias como el cambio a dietas y estilos de vida saludables que han demostrado su efectividad para prevenir la recuperación excesiva de peso. Sin embargo, el estudio matiza que se requiere de más investigación para estudiar la recuperación de peso en personas que adoptan un estilo de vida más saludable después del cese de los agonistas del receptor GLP-1.

Estos datos demuestran la importancia de llevar una alimentación y un estilo de vida saludable como base del tratamiento y el manejo de la obesidad, y utilizar medicamentos como complemento. Asimismo, es crucial que los profesionales sanitarios, entre ellos, los farmacéuticos, adviertan a las personas que quieran usar o ya usen estos fármacos de la alta tasa de interrupción y las consecuencias de la suspensión de la medicación.