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¿Por qué los menores con obesidad consumen más medicamentos que los niños sanos?

Los niños con sobrepeso u obesidad usan entre un 20% y un 60% más de fármacos, incluso en edades tempranas.

¿Por qué los menores con obesidad consumen más medicamentos que los niños sanos?

Escrito porRedacción MF

Publicado: 28 noviembre 2025

La cantidad de medicamentos que consumen los menores con sobrepeso es cada vez más preocupante. Así lo indica un estudio elaborado por el Ministerio de Sanidad con información de la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP).

La investigación analizó historias clínicas de 237.460 menores entre 0 y 14 años para comparar la carga de fármacos en función de su índice de masa corporal. En el caso de los niños con obesidad, el uso de medicamentos fue superior al de sus pares con peso saludable. Entre los 0 y los 4 años, era un 20% mayor en niños con obesidad, mientras que entre los 6 y los 14 años, este porcentaje se elevaba hasta el 60%.

El consumo de fármacos entre menores de edad es cada vez más alarmante

Este incremento responde no solo a enfermedades metabólicas asociadas, como la dislipidemia o la hipertensión, sino también a trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión, frecuentemente vinculados al estigma social y al aislamiento.

De dicho informe destaca especialmente un mayor uso de antidepresivos, psicoestimulantes, antifúngicos tópicos, escabicidas y corticoides, además de antibióticos y fármacos para el asma. Por ejemplo, entre los adolescentes de 14 años con obesidad el consumo de antidepresivos se cuadruplica.

Otros fármacos con sobreuso incluyen los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), antihistamínicos, preparados nasales y corticoides tópicos.

Comorbilidades y medicación

La obesidad infantil ya no se considera un problema estético, sino un factor de riesgo para múltiples patologías que requieren intervención farmacológica. Los niños con exceso de peso tienen mayor prevalencia de asma, alteraciones del sueño, hígado graso no alcohólico y trastornos musculoesqueléticos, condiciones que frecuentemente se tratan con fármacos antiinflamatorios, broncodilatadores o incluso hipolipemiantes.

En cualquier caso, el tratamiento farmacológico no debe ser la primera línea de intervención, sino que debe ir acompañado de cambios en el estilo de vida, apoyo nutricional y seguimiento multidisciplinar.

Este aumento no es casual, sino fruto de que los menores con obesidad presentan más comorbilidades

En muchos casos, los menores con obesidad ya requieren tratamiento farmacológico crónico antes de los 15 años, algo que hace dos décadas era excepcional.

Frente a esta realidad, el farmacéutico comunitario puede desempeñar un papel fundamental a la hora de detectar factores de riesgo mediante el control del peso, la talla o el IMC.

Además, la recomendación del profesional farmacéutico puede convertirse en una intervención educativa: materiales sobre actividad física, nutrición o alimentos ultraprocesados pueden contribuir a reducir el riesgo de obesidad y, por tanto, el eventual consumo excesivo de fármacos.

Desde la farmacia también se puede orientar a las familias para promover hábitos de vida saludables

El uso más elevado de medicamentos entre los menores con obesidad es un reflejo claro de su mayor carga de enfermedad. Para el farmacéutico, esto supone una ventana de oportunidad para intervenir de forma preventiva, no solo en la dispensación sino también en la educación sanitaria, reduciendo riesgos futuros y mejorando la salud integral de estos pacientes.

También es fundamental abordar con sensibilidad los factores psicosociales implicados, como el impacto del uso excesivo de pantallas —un problema señalado por el 84,4% de los españoles como perjudicial para la salud infantil—, que contribuye tanto al sedentarismo como a trastornos emocionales que agravan el consumo de fármacos.