El farmacéutico ante la depresión: por una mejor detección, adherencia y prevención de las recaídas
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El farmacéutico ante la depresión: por una mejor detección, adherencia y prevención de las recaídas
Esta enfermedad mental, que padecen más de dos millones de españoles, es una de las más prevalentes y requiere de un abordaje precoz y eficaz.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 12 enero 2026
La depresión se sitúa, junto a la ansiedad y el estrés, como una de las principales patologías mentales en nuestro país, con alrededor de 3 millones de personas diagnosticadas. No obstante, este problema de salud pública pone de relieve la importancia del farmacéutico comunitario a la hora de garantizar, como parte de un abordaje multidisciplinar, la identificación de los síntomas que pueden desvelar que un paciente está desarrollando o presenta esta patología, y agilizar su derivación a los especialistas.
En este sentido, la formación de los profesionales farmacéuticos para prestar atención a señales inequívocas de depresión es clave y es uno de los ejes sobre los que más importancia se dan a la hora de plantearse soluciones de cara a frenar el auge de casos que se disparó durante y tras la pandemia de Covid-19.
Entre los beneficios que demuestra la intervención farmacéutica, la evidencia científica apunta hacia la mejora en los niveles de adherencia terapéutica, un problema real en este tipo de pacientes que suelen discontinuar a menudo sus terapias; es más, mejora los resultados en el cumplimiento de los antidepresivos en el corto plazo. Al respecto, se ha comprobado que el riesgo de recaída en personas con depresión, un hábito recurrente, se frena con una intervención farmacéutica efectiva.
El consenso científico aboga por una intervención multidisciplinar y holística, en la que el farmacéutico comunitario tiene un rol prioritario
Más allá de los aspectos farmacológicos, el farmacéutico aborda también otras dimensiones no farmacológicas, como brindar educación sanitaria a la población afectada por depresión, tanto para lograr los mejores hábitos en la salud como para aportar información sobre el uso seguro y adecuado de los medicamentos. Otros puntos, como el apoyo emocional y el acompañamiento, disminuyen la sensación de estigmatización que puede sentir el paciente.
Asimismo, recientemente se han publicado conclusiones de trabajos que ahondan en la importancia de potenciar aspectos como el ejercicio para mejorar los resultados en salud de pacientes con depresión. Hasta tal punto que los resultados obtenidos en pacientes que comenzaron a adaptar el ejercicio físico en su rutina se asemejan a los que logra la terapia psicológica.
Por otra parte, una de las variantes que más preocupa a los sistemas sanitarios por su impacto a nivel asistencial y económico tiene que ver con la depresión resistente a los tratamientos. Y no solo se orienta a la falta de financiación para la prestación adecuada de intervenciones sanitarias, sino también a la discontinuidad que hay en el seguimiento al paciente. De ahí que el farmacéutico, una de las primeras líneas de contacto con los pacientes diana, adquiera una mayor importancia en este caso para lograr un enfoque holístico y que garantice la atención constante.