¿Cómo calmar la tos nocturna?
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¿Cómo calmar la tos nocturna?
La tos nocturna es un motivo habitual de consulta en la farmacia, especialmente cuando interfiere en el descanso del paciente. Estas son las claves para identificar la causa y ofrecer las recomendaciones más adecuadas.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 14 enero 2026
La tos nocturna es una de las razones más comunes por las que acuden los pacientes a la farmacia, especialmente en los casos en lo que ésta complica el descanso. Para poder ayudar desde el mostrador, es fundamental identificar las causas de este síntoma y, en función de ello, ofrecer métodos eficaces para aliviarla.
¿Qué puede causar la tos?
La tos actúa como una defensa del organismo que pretende ayudar a eliminar sustancias, cuerpos extraños y mucosidad de las vías respiratorias. Sin embargo, si aparece repetidamente durante la noche, puede interferir directamente en el descanso y la recuperación del paciente. La tos es un síntoma bastante frecuente y, aunque muchas veces la tos aguda no es alarmante, su impacto en la calidad de vida puede ser algo y requerir una buena orientación sanitaria.
Desde el mostrador se debe explicar a los pacientes que la tos nocturna puede surgir por varias razones, y no solo por un simple resfriado.
Infecciones respiratorias como faringitis o bronquitis, goteo nasal, reflujo gastrointestinal y alergias son algunas de las causas más comunes que pueden empeorar la tos por la noche.
Por otra parte, factores ambientales y posturales, como la acumulación de mucosidad al estar acostado o un ambiente seco en la habitación, favorecen la irritación de la garganta y también provocan ataques de tos. Algunos otros son:
- Posición horizontal o acostada: al tumbarse, las secreciones pueden acumularse en la parte superior de la garganta, lo que puede desencadenar la tos.
- Ambiente seco: el uso de la calefacción o el aire seco propio de algunas zonas puede irritar las vías respiratorias superiores, favoreciendo la tos.
- Reflujo gastroesofágico: la presencia de ácido en el esófago puede irritar la garganta, especialmente durante la noche.
- Infecciones y alergias: virus respiratorios y alérgenos ambientales pueden agravar la tos, particularmente en personas con predisposición.
Pautas desde la farmacia
El abordaje desde la farmacia tiene que tener en cuenta todos los factores que pueden interferir, como los ambientales, conductuales y farmacológicos. Para ello, el profesional debe:
- Evaluar la historia clínica del paciente para identificar si la tos es aguda o persistente y si existen signos de alarma que requieran la derivación al médico.
- Explicar medidas ambientales y posturales: mantener niveles adecuados de humedad en la habitación, evitar la calefacción elevada, usar un humidificador y recomendar elevar la cabecera de la cama para facilitar el drenaje de las secreciones son pautas que pueden ayudar a los pacientes a evitar la tos.
- Hidratación y cuidado de las mucosas: sugerir una ingesta adecuada de líquidos para mantener las vías respiratorias bien hidratadas y facilitar la expulsión del moco.
- Productos de autocuidado: en algunos casos leves, se puede recomendar soluciones como lavados nasales con suero fisiológico que pueden ayudar a reducir el goteo nasal y calmar la garganta irritada. Además, en ciertas ocasiones, los caramelos también pueden ser de ayuda para calmar la tos.
- Terapia farmacológica sintomática: cuando sea adecuado y después de comprobar las características de la tos (seca o con moco), orientar sobre el uso prudente de antitusivos para tos seca o expectorantes para tos con flema, siempre adaptándolo a la situación clínica específica del paciente y las posibles contraindicaciones.
Si la tos nocturna no mejora con tratamientos básicos o presenta alguna señal de alarma, como dificultad respiratoria, falta de aire o fiebre alta, el farmacéutico debe considerar la derivación médica inmediata. Asimismo, en casos de tos prolongada, es fundamental realizar un diagnóstico para descartar enfermedades como asma, EPOC o infecciones graves.