Recomendaciones para evitar unas manos agrietadas por el frío
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Recomendaciones para evitar unas manos agrietadas por el frío
Durante el invierno es importante doblar la protección de la piel, ya que las bajas temperaturas, en combinación con otros factores, debilitan la barrera cutánea.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 03 febrero 2026
Con la llegada del frío en invierno siempre nos enfrentamos al mismo problema: sequedad y grietas en las manos. Esto se debe a la combinación de aire seco, bajas temperaturas y viento, unos factores que eliminan la humedad natural de la piel y reducen la producción de grasa protectora que la protegen y mantienen elástica.
Además, el frío extremo limita el transporte de sangre, oxígeno y nutrientes a la capa superior de la piel, provocando una fuerte vasoconstricción. Otra de las razones por las que se puede debilitar la barrera de la piel son los cambios de temperatura (se pasa del frío exterior al calor de interiores). Y el lavado frecuente con agua caliente y jabones irritantes o no secarse bien las manos también elimina la capa de grasa protectora.
Aumentar el cuidado de la piel en invierno
Entonces, ¿qué hacer para evitar que se nos agrieten las manos? Precisamente ahora, con temperaturas tan bajas, es momento de doblar los cuidados que las brindamos durante el resto del año.
Estas son algunas recomendaciones que pueden devolver a la piel su suavidad y flexibilidad:
- Evitar el agua caliente al lavarse las manos, optando por el agua templada o más bien fría, para prevenir que se reseque la piel de las manos.
- Evitar un uso abusivo de los geles hidroalcohólicos y, en caso de que sea necesario usarlos de manera constante, aplicar después una crema hidratante.
- Llevar siempre encima una crema de manos hidratante para usarla tantas veces sea necesario a lo largo del día, especialmente antes de dormir.
- Utilizar un humidificador puede ayudar a la piel, ya que los niveles de humedad más altos no sólo alivian a las manos secas, sino que también pueden disminuir el picor de la piel de todo el cuerpo (incluidos los labios agrietados) y a calmar los taponamientos de nariz.
- Mantener la protección solar en invierno. Esto evita las rojeces por la dilatación de los vasos ante los cambios bruscos de temperatura o la tirantez por la sequedad.
- Proteger las manos al salir de casa con unos guantes o manoplas de tejidos naturales que les permitan transpirar.
- En caso de trabajar en el exterior, hacer uso de productos químicos corrosivos o productos de limpieza o realizar trabajos de jardinería, es necesario proteger las manos con unos guantes adecuados y específicos.