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Abordaje de la urticaria en la farmacia

La urticaria es una afección cutánea bastante común que provoca consultas habituales en la farmacia. Un abordaje basado en evidencia y enfocado en la historia clínica permite ofrecer un asesoramiento seguro y efectivo al paciente.

Mujer con ronchas de urticaria

Escrito porRedacción MF

Publicado: 13 enero 2026

La aparición repentina de ronchas en la piel, que suelen estar acompañadas de picor intenso, es una situación habitual que genera muchas dudas y preocupación en los pacientes. En la mayoría de los casos, la urticaria no es grave, pero las molestias que causa provoca consultas frecuentes en la farmacia.

La urticaria se caracteriza por la aparición de ronchas que producen picor y, en algunos casos, hinchazón profunda de la piel, pudiendo aparecer de manera puntual o prolongarse incluso más de seis semanas. La mayoría de los casos no se asocian a una alergia real y, especialmente en niños, es provocada por infecciones virales leves, aunque también puede relacionarse con estímulos físicos o medicamentos que la provocan. 

Es fundamental identificar si los síntomas son de tipo agudo o crónico y si hay alguna señal de alarma que requiera atención médica. La historia clínica, la duración de las lesiones y la presencia de angioedema (hinchazón de la piel y mucosas) o síntomas sistémicos son elementos clave para una primera evaluación. 

Clasificación y causas

La urticaria se clasifica, según su duración y factores que la provocan, en:

  • Urticaria aguda: dura menos de seis semanas y suele curarse sin necesidad de un tratamiento continuo.
  • Urticaria crónica: los síntomas son persistentes o recurrentes más allá de seis semanas, pueden aparecer de manera espontánea o ser provocados por factores físicos. 

Los factores más comunes que pueden provocar o empeorar la urticaria incluyen infecciones de las vías respiratorias, ciertos medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos, estímulos físicos (presión, calor, frío), estrés y, en algunos casos, alimentos. Identificar y evitar estos factores es una parte fundamental del tratamiento. 

El papel del farmacéutico

Cuando el paciente acude con síntomas de urticaria a la farmacia, se le pueden dar recomendaciones basadas en la combinación de medidas no farmacológicas y el uso adecuado de tratamientos sintomáticos:

  • Evitar factores agravantes: se debe recomendar la suspensión de medicamentos que puedan empeorar los síntomas como, por ejemplo, los antiinflamatorios y la reducción de estímulos ambientales que puedan provocar picor. 
  • Tratamiento farmacológico sintomático: los antihistamínicos H1 de segunda generación son la base del tratamiento sintomático por su perfil de seguridad y efectividad y deben ser tomados de manera diaria, no solo en caso de brotes.
  • Uso responsable de corticosteroides sistémicos: su utilización debe limitarse a periodos cortos y puntuales en exacerbaciones severas o con angioedema significativo, evitando tratamientos prolongados debido al riesgo de efectos secundarios. 

No obstante, el farmacéutico debe recomendar a los pacientes que acudan a su médico para que puedan ser diagnosticados basándose en pruebas específicas. Entre los signos que requieren una evaluación médica urgente o especializada se encuentran:

  • Angioedema que afecte a las vías respiratorias o funciones básicas.
  • Presencia de síntomas sistémicos como fiebre o malestar general intenso.
  • Urticaria persistente que no responde a tratamiento adecuado y medidas ambientales.
  • Síntomas que sugieren urticaria difícil de controlar