El alto infradiagnóstico de la EPOC sitúa a la farmacia como agente clave en su cribado
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El alto infradiagnóstico de la EPOC sitúa a la farmacia como agente clave en su cribado
Estos profesionales pueden participar en actividades de prevención secundarias para reducir el porcentaje de infradiagnósticos, que se sitúa en el 74,6%.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 14 abril 2026
Considerada la tercera causa de muerte en el mundo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una patología infradiagnosticada (74,6%), según los datos del estudio Episcan II. Esta situación afecta a una gran parte de los pacientes que convive con ella sin saberlo, a pesar de ser una enfermedad que afecta a millones de personas con una evolución prolongada y limitante. Además, su impacto no solo afecta a la salud individual, sino que también supone una carga económica y social considerable para los sistemas sanitarios, agravada por factores como la contaminación ambiental, las infecciones respiratorias y el envejecimiento de la población.
Para intervenir de forma más eficaz y mejorar el pronóstico de los pacientes con EPOC, el papel del farmacéutico adquiere una gran relevancia, al poder participar en actividades de prevención secundaria orientadas a la detección de posibles casos no diagnosticados, facilitando su derivación al médico para confirmación.
Lo que puede hacer el farmacéutico
La detección temprana abre la puerta a intervenciones que pueden cambiar el curso de la patología. Esta labor se apoya en la observación directa y en el contacto continuo con pacientes, especialmente aquellos con factores de riesgo, como el consumo de tabaco o la exposición a contaminantes ambientales o laborales.
También resulta clave la identificación de síntomas como tos persistente o dificultad respiratoria, que a menudo no son motivo de consulta médica inmediata. Otras acciones que los farmacéuticos comunitarios pueden llevar a cabo son el apoyo para el abandono del tabaco, el inicio de tratamiento farmacológico, la promoción de la actividad física, el asesoramiento nutricional y la fisioterapia respiratoria.
Estas medidas contribuyen a ralentizar la progresión y mejorar la calidad de vida. En este contexto, el trabajo coordinado entre farmacéuticos comunitarios, médicos de atención primaria, enfermería y especialistas en neumología resulta fundamental, ya que la EPOC requiere un enfoque compartido, donde cada profesional realice su aportación desde su ámbito de actuación.
El respaldo de la evidencia científica
De hecho, la evidencia respalda esta intervención. Estudios realizados en farmacias comunitarias españolas, como Farmaepoc y Farbalepoc, han demostrado que los farmacéuticos pueden seleccionar y evaluar con eficacia a pacientes con sospecha de EPOC. A nivel internacional, diferentes investigaciones han confirmado resultados similares, reforzando el papel del farmacéutico en el cribado de la enfermedad.
En cuanto al cribado, el farmacéutico puede aplicar criterios prácticos para identificar a personas en riesgo. Documentos como ‘Criterios de derivación en EPOC. Continuidad asistencial’ proponen algoritmos que ayudan a sistematizar esta labor, facilitando la toma de decisiones en la farmacia y mejorando la continuidad asistencial entre niveles.