El otoño aumenta el riesgo de crisis asmáticas en niños tras la vuelta al colegio

El otoño aumenta el riesgo de crisis asmáticas en niños tras la vuelta al colegio

El mayor contacto con virus respiratorios, los cambios ambientales y la exposición a determinados alérgenos convierten esta época del año en un periodo clave para reforzar el control del asma infantil desde la farmacia.

El otoño aumenta el riesgo de crisis asmáticas en niños tras la vuelta al colegio

Escrito porRedacción MF

Publicado: 10 septiembre 2026

Con el final del verano y el regreso a las aulas comienza una etapa especialmente sensible para los niños con asma. Durante el otoño aumentan las exacerbaciones de esta enfermedad respiratoria, una tendencia relacionada en buena medida con la mayor circulación de virus y el contacto estrecho entre menores en colegios y guarderías.

Las infecciones respiratorias pueden favorecer una crisis en niños con asma al actuar sobre unas vías aéreas que ya presentan inflamación. El comienzo del curso escolar facilita la transmisión de estos virus, por lo que las semanas posteriores a la vuelta a clase requieren una especial vigilancia de los síntomas.

El humo del tabaco y la contaminación también pueden empeorar el asma, al igual que la exposición a determinados alérgenos. Entre ellos se encuentran los ácaros del polvo, algunos hongos relacionados con ambientes húmedos y los alérgenos procedentes de animales. Los cambios de temperatura propios del otoño también pueden contribuir a que aparezcan estos episodios.

Además, después de un verano en el que la enfermedad puede haber provocado menos síntomas, conviene recuperar la atención sobre su control. Seguir correctamente el tratamiento prescrito y resolver posibles problemas relacionados con su administración son dos aspectos especialmente importantes al retomar las rutinas.

Entre las señales que pueden hacer sospechar una descompensación se encuentran los silbidos al respirar, la tos frecuente, la sensación de falta de aire o la presión torácica. En los menores de corta edad, algunos de estos síntomas pueden confundirse con los propios de otras infecciones respiratorias, por lo que es importante que sean valorados por un profesional sanitario cuando existan dudas o se produzca un empeoramiento.

El farmacéutico, aliado para reforzar el control

La farmacia comunitaria ocupa una posición cercana a las familias y puede aprovechar las consultas relacionadas con el asma para reforzar la educación sanitaria. Recordar la importancia de cumplir el tratamiento indicado, revisar el uso adecuado de los dispositivos inhaladores y facilitar la correcta utilización de cámaras espaciadoras cuando estén prescritas son intervenciones que pueden favorecer un mejor manejo de la enfermedad.

También es un buen momento para insistir en la reducción de desencadenantes en el hogar. Evitar completamente el humo del tabaco, vigilar posibles problemas de humedad y limitar la acumulación de polvo pueden resultar útiles cuando estos factores influyen en el asma del menor.

El farmacéutico puede contribuir asimismo a que padres y cuidadores sepan identificar cuándo los síntomas dejan de estar bien controlados. Una dificultad respiratoria marcada, un empeoramiento progresivo o una respuesta insuficiente a la medicación de rescate indicada en el plan del paciente requieren valoración sanitaria. Con la llegada del otoño, anticiparse a las posibles crisis, mantener el tratamiento correctamente y reconocer las señales de alerta son mensajes que cobran especial importancia.