Atrás El farmacéutico constituye un pilar esencial en la detección y prevención del deterioro cognitivo en mayores

El farmacéutico constituye un pilar esencial en la detección y prevención del deterioro cognitivo en mayores

El aumento de la esperanza de vida incrementa la prevalencia de trastornos cognitivos en mayores.

El farmacéutico constituye un pilar esencial en la detección y prevención del deterioro cognitivo en mayores

Escrito porRedacción MF

Publicado: 28 agosto 2025

El envejecimiento de la población es uno de los mayores logros sociales y sanitarios de las últimas décadas, pero también supone un desafío para los sistemas de salud. A medida que la esperanza de vida se prolonga, la prevalencia de los trastornos cognitivos en personas mayores aumenta de manera significativa, convirtiéndose en un problema de salud pública de gran impacto. Se estima que más de 55 millones de personas en el mundo viven actualmente con algún tipo de demencia, y cada año se diagnostican alrededor de 10 millones de nuevos casos.

En España, el riesgo de deterioro cognitivo se incrementa de forma notable a partir de los 65 años, y con ello las consecuencias sociales, económicas y emocionales para pacientes, familias y cuidadores. Sin embargo, la evidencia científica señala que hasta un 40% de los casos podría prevenirse si se interviniera de manera temprana sobre los factores de riesgo modificables, como la hipertensión, la obesidad, el tabaquismo, la diabetes, la depresión y el aislamiento social.

Se estima que más de 55 millones de personas en el mundo viven actualmente con algún tipo de demencia

El deterioro cognitivo no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento. La literatura científica destaca que la estimulación cognitiva, el ejercicio físico regular, una dieta equilibrada y el mantenimiento de relaciones sociales activas contribuyen a fortalecer la llamada “reserva cognitiva”, que protege frente al declive mental. Además, la fragilidad, un síndrome geriátrico caracterizado por la pérdida de resistencia y capacidad funcional, se ha identificado como un factor que aumenta la probabilidad de deterioro cognitivo y dependencia, lo que subraya la importancia de un abordaje integral.

Tratamientos y, sobre todo, enfoque multidisciplinar

Aunque los tratamientos farmacológicos actuales, como los inhibidores de la colinesterasa, la memantina o los anticuerpos monoclonales dirigidos contra la beta-amiloide, ofrecen solo beneficios limitados y fundamentalmente en fases tempranas, resultan valiosos para ralentizar la progresión de la enfermedad. Sin embargo, la verdadera estrategia de éxito pasa por un abordaje multidisciplinar que combine prevención, detección precoz y acompañamiento integral al paciente y a su entorno.

En este escenario, el farmacéutico comunitario desempeña un papel esencial. Su proximidad al paciente lo convierte en un agente clave para la detección precoz de signos de deterioro cognitivo y para la promoción de hábitos de vida saludables. La farmacia comunitaria es, en muchos casos, el primer punto de contacto sanitario de la población, especialmente en áreas rurales, donde puede convertirse en la principal referencia asistencial.

La implantación de programas de cribado cognitivo desde la oficina de farmacia, mediante cuestionarios breves y validados, ha demostrado ser una estrategia eficaz para identificar de forma temprana a las personas en riesgo. Además, los farmacéuticos pueden desempeñar un rol fundamental en la revisión de tratamientos, evitando interacciones y detectando medicamentos que puedan afectar negativamente a la función cognitiva.