Atrás ¿Es solo un lunar o algo más? Claves para identificar un posible melanoma

¿Es solo un lunar o algo más? Claves para identificar un posible melanoma

Aprender a distinguir entre un lunar benigno y una lesión sospechosa es clave para favorecer un diagnóstico precoz.

Hombre con lunar en la espalda

Escrito porRedacción MF

Publicado: 04 febrero 2026

Todos tenemos lunares en la piel y, en general, conviven con nosotros sin causar ningún problema. Sin embargo, es necesario observarlos y saber reconocer cuándo algo cambia, ya que esto puede ser clave para detectar a tiempo lesiones que requieren una valoración especializada.

Los lunares comunes son pequeños crecimientos benignos de células pigmentadas que se mantienen estables y no presentan un riesgo significativo de volverse malignos en la mayoría de los casos. Estas marcas aparecen como lesiones bien definidas, de un color uniforme y sin cambios a lo largo del tiempo. 

Sin embargo, el melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en las células pigmentadas y, debido a su capacidad de invasión y metástasis, necesita ser detectado de manera temprana y derivarlo a un especialista inmediatamente para mejorar el pronóstico.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra cada 4 de febrero, cabe destacar la importancia de concienciar acerca de esta enfermedad y fomentar su prevención.

Señales de alarma: la regla ABCDE

En este sentido, una herramienta práctica muy utilizada para evaluar visualmente las lesiones con pigmento es la regla ABCDE, que explica las diferencias clave entre lunares benignos y posibles melanomas. Desde la farmacia se puede dar a conocer esta sencilla norma para que los pacientes estén alerta ante cualquier cambio en sus lunares:

  • A-Asimetría: generalmente, los melanomas presentan formas irregulares donde una mitad no es igual que la otra, mientras que los lunares comunes suelen ser  simétricos. 
  • B-Borde: los bordes irregulares o poco definidos pueden ser una señal de alarma, a diferencia de los lunares benignos que tienen contornos suaves.
  • C- Color: una lesión cancerígena puede mostrar varios colores, mientras que un lunar corriente normalmente tiene un color uniforme. 
  • D- Diámetro: los melanomas a menudo superan los 6 mm de diámetro y tienden a crecer, en comparación con los lunares que se mantienen estables. 
  • E- Evolución: los cambios en el tamaño, forma o color de una lesión son signos preocupantes y razón clara para la derivación. 

Además de la regla ABCDE, existe también el signo del “patito feo”, que identifica una lesión que se sale notablemente del patrón de otros lunares del mismo paciente y puede ser útil para detectar anomalías. 

Características clínicas y seguimiento

Los lunares benignos suelen mantenerse estables a lo largo del tiempo, con un color homogéneo y una superficie plana o ligeramente elevada sin ningún otro síntoma asociado. Por el contrario, los melanomas pueden estar vinculados a síntomas como picor, sangrado o la aparición de úlceras y pueden cambiar rápidamente. 

En el ámbito farmacéutico, es fundamental recordar que, aunque la evaluación visual y la regla ABCDE ayudan a generar sospechas, no reemplazan un diagnóstico médico ni las pruebas definitivas como la biopsia dermatológica.