Atrás ¿Qué ejercicio hacer al aire libre en primavera si tienes alergia?

¿Qué ejercicio hacer al aire libre en primavera si tienes alergia?

Durante la primavera apetece más realizar actividades físicas fuera de casa; sin embargo, muchos no se atreven por la alergia. Elegir bien el tipo de ejercicio y cómo practicarlo puede marcar la diferencia. 

Marcha nórdica en primavera

Escrito porRedacción MF

Publicado: 06 abril 2026

Con la llegada de la primavera y de la alergia, muchos pacientes se preguntan si deberían dejar de hacer ejercicio al aire libre. La respuesta es no, pero con matices. La actividad física sigue siendo beneficiosa incluso para aquellos que padecen rinitis o asma, pero es importante adaptarla a las circunstancias. 

El problema no es el ejercicio en sí, sino la exposición excesiva al polen. En primavera, las gramíneas, el plátano de sombra o el olivo pueden desencadenar síntomas como estornudos, picor o fatiga en algunas personas, haciendo más difícil la práctica deportiva. Por eso, en lugar de evitar el ejercicio, la clave está en elegir bien qué hacer, cuándo y dónde

La marcha nórdica: una opción interesante y adaptable

Entre las opciones de ejercicio más recomendadas durante los meses con un pico más alto de alergias está la marcha nórdica, que consiste en caminar utilizando bastones, lo que activa tanto el tren inferior como el superior, llegando a movilizar gran parte de la musculatura corporal. 

¿Por qué puede ser interesante en pacientes con alergia? Estas son algunas de las razones:

  • Permite regular la intensidad fácilmente.
  • Se adapta a diferentes entornos, ya sea urbano o natural.
  • No exige esfuerzos bruscos que puedan agravar los síntomas.
  • Facilita mantener la actividad sin sobrecargar el sistema respiratorio.
  • Se puede adaptar a cualquier horario.

¿Por qué no siempre son ideales otros deportes?

Muchos pacientes piensan en correr o en montar en bicicleta, pero estos tipos de ejercicio tienen unas características que hacen que puedan agravarse los síntomas de la alergia. Y es que, algunas actividades intensas pueden: 

  • Aumentar la ventilación y la entrada de alérgenos.
  • Empeorar la sensación de fatiga o falta de aire.
  • Desencadenar síntomas si coinciden con picos de polen.

Por eso, en determinadas personas puede ser más adecuado recomendar ejercicio aeróbico moderado y progresivo. En el mostrador, muchas veces acuden los pacientes con dudas sobre recomendaciones para practicar sus ejercicios de siempre, pero evitando el riesgo que supone la alergia. 

Algunas recomendaciones útiles son: 

  • Evitar las horas de mayor polinización. 
  • Priorizar espacios abiertos o urbanos frente a zonas de vegetación densa.
  • Entrenar tras la lluvia, cuando el polen disminuye.
  • Utilizar gafas de sol para proteger los ojos.
  • Ducharse y cambiarse de ropa tras la actividad.
  • Hidratarse correctamente.
  • Conocer el alérgeno concreto y así poder acceder a zonas libres de él.

Adaptar la rutina del paciente

En el caso de que el paciente quiera continuar con su rutina habitual, desde la farmacia se pueden dar algunas pautas para adaptarla durante esta estación. Para ello, puede ser útil: 

  • Reducir la intensidad en días con más síntomas.
  • Realizar calentamientos progresivos.
  • Asegurar un buen control farmacológico previo.
  • Usar mascarillas durante la práctica deportiva.

El objetivo no es abandonar el ejercicio, sino hacerlo de forma más segura y tolerable.