Qué no puede faltar en el neceser este verano - mundofarmaceutico
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Qué no puede faltar en el neceser este verano
Con la llegada del calor y las vacaciones, llevar a mano algunos productos básicos para proteger la piel, prevenir picaduras o atender pequeñas molestias puede ser de gran ayuda.
Escrito porRedacción MF
Publicado: 04 agosto 2026
Durante el verano se pasa más tiempo al aire libre, aumentan los desplazamientos, la exposición al sol y el contacto con el agua de piscinas y playas. Con estos cambios pueden aparecer quemaduras solares, deshidratación de la piel, picaduras de insectos, algunas molestias digestivas o pequeñas heridas.
Por ello, preparar un neceser con productos básicos puede ser clave para prevenir muchos de estos problemas y actuar ante los imprevistos más habituales. Precisamente, la Asociación Española de Consumidores ha lanzado un listado con los imprescindibles del verano, entre los que se encuentran cuatro productos de las marcas Consumer Health de Cofares, Aposán y Farline.
Aunque siempre se debe tener en cuenta que su contenido debe adaptarse al destino, la duración del viaje y las necesidades personales, estos son algunos imprescindibles que se recomienda llevar siempre en el neceser y que se pueden encontrar en la farmacia.
Fotoprotector solar
Durante los meses de calor, el riesgo de quemaduras es mayor. Por eso mismo, conviene elegir un fotoprotector solar con una fórmula de amplio espectro, adecuada para el tipo de piel y con un factor de protección alto, especialmente en niños, personas con piel clara o con antecedentes de manchas y lesiones solares.
Debe aplicarse en cantidad suficiente antes de la exposición y renovarse cada dos horas, así como después del baño, de secarse con la toalla o de sudar. Hay zonas que se olvidan con frecuencia, como las orejas, el cuello, el empeine, las manos y la parte posterior de las piernas, por lo que es importante recordar todo esto desde el mostrador. Además, la protección puede completarse con el uso de ropa ligera, sombrero, gafas de sol y buscando sombra durante las horas de mayor radiación.
En el caso del rostro, es recomendable usar un fotoprotector específico, con una textura cómoda y que se adapte a las características de cada piel. Los formatos en barra facilitan la reaplicación en áreas concretas, pero, por supuesto, no deben sustituir la aplicación completa del producto. Desde la farmacia, se puede orientar a los pacientes sobre qué fotoprotector es el más adecuado según sus características personales.
Protector labial con filtro solar
Muchas veces pasan desapercibidos, pero los labios también están expuestos a la radiación solar y pueden resecarse o quemarse. Un bálsamo labial con protección solar ayuda a mantenerlos hidratados y protegidos, sobre todo durante las jornadas de playa, montaña o actividades al aire libre.
Es recomendable renovarlo varias veces al día, especialmente después de comer, beber o bañarse. Llevar un buen protector labial en el neceser puede ser especialmente beneficioso para aquellas personas que tienden a sufrir herpes labiales, ya que el sol puede favorecer la aparición de nuevos brotes.
Crema hidratante para después del sol
El calor, el cloro, la sal y una mayor frecuencia de duchas pueden alterar la barrera cutánea y aumentar la sequedad. Por este motivo, conviene incluir una crema hidratante para rostro o cuerpo o un aftersun que calme e hidrate la barrera cutánea.
Repelente de insectos
Las picaduras de mosquitos son una de las molestias más habituales del verano. Al elegir un repelente de insectos, es importante comprobar que esté autorizado y revisar para qué edades está indicado, cuánto dura su efecto y cómo debe aplicarse. Todos estos datos se pueden aportar desde la farmacia, el centro clave para estas pequeñas dudas.
A la hora de usar el producto, se deberá informar de que la mejor forma de aplicación es sobre las zonas de piel que quedan descubiertas, evitando los ojos, los labios, las mucosas, las heridas y las áreas irritadas. En niños es recomendable que lo aplique siempre un adulto y cuando se utiliza junto con protección solar, primero se aplica el fotoprotector, se espera a que se absorba y después se pone el repelente.
También puede añadirse algún producto de los que se venden en la farmacia para aliviar el picor tras una picadura, pero es importante insistir en que hay que evitar rascarse para reducir el riesgo de lesión e infección. Síntomas más graves como una inflamación muy extensa, dificultad para respirar, mareo o hinchazón de la cara requieren atención médica inmediata.
Productos para pequeñas heridas y rozaduras
Un pequeño botiquín con gasas estériles, apósitos de distintos tamaños, esparadrapo, antiséptico o suero fisiológico en monodosis puede ser de gran utilidad durante las vacaciones.
Los apósitos para ampollas o apósitos hidrocoloides son especialmente prácticos cuando se van a realizar caminatas, excursiones o visitas que requieren pasar muchas horas de pie. Para prevenir las rozaduras, también es importante utilizar un calzado adecuado, mantener los pies secos y evitar estrenar zapatos durante una jornada larga.
Medicación habitual
Parece obvio, pero no hay que olvidar que las personas que estén en tratamiento deben llevar medicación suficiente para todos los días del viaje y alguna dosis adicional por si surge un retraso. Es preferible conservar los medicamentos en sus envases originales, junto con el prospecto y la documentación necesaria.
No deben dejarse dentro del coche, en la guantera o expuestos directamente al sol. Algunos medicamentos necesitan condiciones especiales de conservación y otros pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la radiación solar. Ante cualquier duda, el farmacéutico puede explicar cómo transportarlos, conservarlos y utilizarlos correctamente.
Productos para molestias digestivas
Los cambios de horarios, alimentación o agua pueden provocar digestiones pesadas, estreñimiento o diarrea. Cuando estos síntomas aparecen, desde la farmacia se pueden recomendar sales de rehidratación oral para recuperar el agua y los electrolitos perdidos, además de otras opciones en función de las necesidades.
Higiene personal en formatos prácticos
Un gel limpiador suave, desodorante, productos de higiene bucal, gel hidroalcohólico para las manos y soluciones para la higiene íntima pueden completar el neceser. Los formatos pequeños o sólidos ayudan a ahorrar espacio y facilitan los desplazamientos en avión u otros transportes.
No obstante, conviene recordar que, aunque todos estos productos pueden ser básicos, no existe un neceser de verano igual para todo el mundo. Desde el mostrador de la farmacia, se puede recibir asesoramiento para seleccionar los más adecuados dependiendo de las necesidades de la persona, del viaje o de las circunstancias.